Inocentes de los de verdad
Inocentes de los de verdad, así son los que celebramos hoy. Los niños que Herodes mandó asesinar según la Biblia para asegurarse de que la profecía no se cumpliera son los «culpables» de que se celebre el Día de los Santos Inocentes y es en esos en los que quiero que pienses.
Inocentes que nos rodean, en nuestra casa, en la de al lado, en el parque, en la calle o en el otro lado del mundo. Son ellos, los inocentes, los niños, los que van a heredar el mundo que les dejemos. Esos que no tienen culpa de que tú hayas tenido un mal día en el trabajo, o de que hayas discutido con tu pareja. Esos que están esperando a que les dediques un momento de tu preciado tiempo y que te miran con admiración como si fueras su superhéroe favorito.
Inocentes que pueden tener la suerte de nacer en un entorno acomodado y que no sonríen nunca y otros que nacen en el lugar más inhóspito y sonríen hasta con los ojos. Inocentes que teniéndolo todo nunca tienen suficiente y otros que por no tener no tienen ni salud, pero son capaces de contagiar a los que les rodean unas irrefrenables ganas de vivir.
Inocentes que vienen sin avisar y otros a los que se les espera años. Inocentes que una vez aquí son como esponjas que absorben de todo y de todos, que aprenden por imitación y que serán nuestro mejor legado.
Inocentes, como nosotros hace unos años, cuando toda nuestra preocupación era hacer los deberes y ver los dibujos en la tele mientras merendábamos o jugábamos con nuestros hermanos.
Si te paras a pensar, no hace tanto que tú eras uno de ellos. Bueno, puede que ya haga más de 20 años. Pero seguro que te vienen a la mente los recuerdos de esos momentos felices que disfrutaste con los que estaban contigo. Ahora te toca a ti convertirte en parte de los recuerdos agradables de esos inocentes que te rodean.
Míralos, habla con ellos y dales lo mejor de ti: tu tiempo y tu dedicación, y más en estos días en que están plenamente disponibles.
Reyes
Imagen tomada por Rafa Serván en India en 2011
Los Regalos
Que los regalos es una conspiración de los grandes almacenes, que si es consumismo, que es un invento de nuestras mujeres para hacernos pasar un mal rato de incertidumbre, todo esto me soltaron el otro día. No tuve más opción que decirle que lo suyo debería ser un trauma infantil o algo así ya que los regalos molan mucho. A mí me gustan mucho, más hacerlos que recibirlos, pero no me voy a andar con tonterías no los rechazaré si quieres tener un detalle conmigo.
Hay gente que se lo curra mucho, que no escatima en detalles con el envoltorio, yo ha habido veces que me ha dado pena abrir ciertos por como venían envueltos.
Cuando hago un regalo, no vale comprar cualquier cosa, hay que pensar en la persona que se lo vas a regalar, aún recuerdo a unos amigos de mis padres que regalaban en todas las bodas un juego de portarretratos de plata, que yo sepa han hecho siempre el mismo regalo a todas las bodas a las que fueron.
Currátelo un poco a la hora de pensar el regalo, ya que puede acabar directamente en la basura.
Si quieres hacer un regalo:
Pon tus cinco sentidos en los pequeños detalles, esa tienda donde te paraste y te comento mira como molan esos zapatos, o esa canción que suena y te dicen como me gusta. Es la regla número uno, saber lo que le gusta a la otra persona, y si no lo sabes lo preguntas.
Eso de toma el dinero y te lo compras tú, como que no vale.
Excusas y más excusas, pero es que hoy se regala, no te jode es navidad, es que eres un tío muy difícil, ya me dirás tu lo que quieres y te lo compro, TODO ESTO NO VALE.
No me regales una ensaladera a menos que gane un Roland Garros, una corbata, calcetines, y una larga lista de útiles varios para el uso en la vida diaria, ESO NO SON REGALOS.
A no ser que se pueda aparcar en un garaje, regalos grandes y aparatosos ¡No Gracias!
Zapatos y ropa es aceptable pero ten un poco de tacto y acierta las tallas, ya que hay mucho susceptible del me estas llamando gordo.
Si la vas a cagar con el regalo, por favor con ticket regalo, no me vale, lo compre en mi último viaje en Nueva York.
Siempre, siempre y siempre es mejor preguntar directa o indirectamente, antes que me toque disimular muy mucho cuando lo reciba.
Y por último y más importante no te fíes nunca de los que te dicen “Lo importante es el detalle” a esos nunca nadie les hizo un regalo molón.
¡Feliz Navidad!
Caye
Fuente de la Foto Pinterest
Santa Claus is coming to town- Frank Sinatra
You better watch out
You better not cry
Better not pout
I’m telling you why
Santa Claus is coming to town
He’s making a list
And checking it twice
Gonna find out Who’s naughty and nice
Santa Claus is coming to town
He sees you when you’re sleeping
He knows when you’re awake
He knows if you’ve been bad or good
So be good for goodness sake!
Oh! You better watch out!
You better not cry
Better not pout, I’m telling you why
Santa Claus is coming to town
Santa Claus is coming to town
Una familia de raros.
Un año más.
Aquí estamos en la cocina. El lugar de la casa donde pasan las cosas importantes. Mi hermana, excelente cocinera (heredado de mi madre) dándole a sus últimas creaciones culinarias. ¡Siempre triunfa! Yo sólo me defiendo entre fogones y apuesto seguro. La sopa de almendras de mi bisabuela y mi querido pavo relleno. Dos clásicos que nunca fallan.
Al final del pasillo, ahí están. Los dos cuñados hablando de política, haciendo cábalas sobre qué pasará los próximos cuatro años.
Mientras, mis sobrinos le enseñan al pequeño de la casa las últimas aplicaciones informáticas para “petar” el móvil de mamá y papá. Y las dos adolescentes a vueltas con whatsapp, snapchat, selfies, instagram…”Generación Dron” les llama alguien muy cercano. Entre risas le comentó a mi hermana la posibilidad de hacerle un hueco en la mesa a los smartphone, junto al plato del pan. Todo muy normal.
Sin embargo, aunque el escenario sea muy normal mi familia no lo es. Nosotros tenemos la rara costumbre de echarnos de menos. Nos caemos bien. Y nos queremos. Y, a pesar de las ausencias, planeamos las fiestas navideñas para estar juntos varios días antes y desde que salga el sol. Y cuando mañana llegue el momento de estar alrededor de la mesa recordaremos cuántas cosas hay que celebrar. Es el momento de compartir. Y de eso nos sobra…¡y mucho! Compartiremos brindis, palabras por los que no están, opiniones, noticias y alguna que otra sorpresa. También hay hueco para echar la vista atrás y reflexionar. El beso que no dimos. La llamada que nunca se hizo. O el café que no tomamos. Y para eso ni Mister Google ni la Señora Wikipedia están invitados.¡Ni falta que hacen!
En mi familia todos somos un poco raros. Nuestra vida es un poco rara. Y cuando juntamos nuestras rarezas caemos en un auténtico empacho de alegría. Porque vivir va de eso. De compartir. Y en Navidad, donde la vida en familia tiene verdadero sentido, aún más.
Cuando el 6 de Enero pase, todo seguirá igual. Yo volveré a ser yo. Y cada uno de ellos volverán a ser ellos. Pero la vida que compartimos en estas fechas con tanto amor y tanto por compartir, esa vida, quedará para siempre.
Sed felices. Casi tanto como yo.
Besad. Tocad. Abrazad. Reid. Cantad. Bebed. Comed y…compartid.
Coco.
Fuente de la fotografía: Pinterest.
Resacón electoral
Resacón electoral, ese es mi estado emocional esta mañana.
Anoche me acosté a las mil, viendo la tele, mirando los resultados en internet, consultando artículos de opinión y lo mejor de todo, las declaraciones de los protagonistas. Igual que el próximo martes, cuando se celebre el sorteo de la Lotería de Navidad diremos que es el día de la salud, anoche era la noche de los ganadores.
Todos han ganado, el que no ha ganado en numero de votos, ha tenido sus mejores resultados, y el que ni lo uno ni lo otro igual consigue ser presidente del Gobierno. Tiene narices la cosa, todos ganan menos nosotros, que cada cuatro años acudimos a nuestra cita con las urnas y luego nos hacemos cruces pensando que es lo que ha pasado para que los resultados reales y los que estimaban la encuestas sean tan diferentes.
Al final aplicamos lo que tan sabiamente nos dice siempre el Dr. House: «Todo el mundo miente». Los políticos nos mienten, los que contestan las encuestas mienten, y nosotros le mentimos al de al lado pues según sea su orientación política le decimos que votamos a uno o a otro.
Pues mira yo esta vez tengo la conciencia muy tranquila y aunque el voto es secreto quiero decir públicamente lo que hice ayer cuando llegué a mi colegio electoral. Aparté las cortinas de la cabina y empecé a mirar todas las opciones que tenía delante y cuando en una lista vi el nombre de una joven a la que conozco personalmente y creo que sería buena desempeñando el papel de parlamentaria, cogí su papeleta y la metí en un sobre. Después me enfrenté a la «sábana» color sepia, marqué el nombre de un amigo del que no me cabe la menor duda que haría muy buen papel en el Senado, doblé la hoja y la metí en su sobre. Con los sobres me dirigí a las urnas y voté.
Alea jacta est, obligaciones cumplidas y derechos ejercidos. Mi conciencia tranquila y a esperar a ver qué hacen los elegidos. Eso si, me niego a pensar que tienen mi futuro en sus manos. Mi futuro es mío y en todo lo que pueda, lo decidiré yo.
Reyes
Imagen: «La cabina» en mi colegio electoral
Y si eliges, elige bien.
Que pesadez y no de estomago esto de las elecciones.
Hasta las narices de parlamentarios que no parlamentan. Debería ser obligatoria una formación mínima para ser parlamentario, y defender ante las cortes un mínimo de proposiciones de ley por legislatura y diputado. Hay algunos que se van al congreso de Erasmus.
Hasta las narices que nos representen gente que en su vida han trabajado y lo único que han hecho es escalar a cambio de favores o vete tú a saber qué. O mejor ponemos a este que es de esta familia y nos interesa ya que les debemos un favor.
Hasta las narices de los que prometen y prometen hasta que nos la meten, nunca mejor dicho. Que bonito es soltar frases banales para escurrir el bulto, sin conocimiento de causa de lo que costaría hacer lo que proponen. Deberían firmar el programa electoral ante notario y que se les pueda imputar penalmente por lo que prometen y no cumplen, verías tú como más de uno se iba a su casa.
¿Tú te fiarías de un político?
Da como pereza la pregunta, pero yo si lo conozco personalmente y tengo mi opinión desde el conocimiento, yo sí que me fiaría. Lo de votarlo ya sería otra cosa.
Haz lo que te dé la gana el domingo, a menos que te obliguen a hacer una jornada de trabajo forzado en muchos casos en una mesa electoral que de eso no te libra nada ni nadie.
Y si eliges, elige bien.
Caye
Dedicado a mi amigo Eduardo por una conversación inspiradora por Whatsapp
Fuente de la foto Pinterest
All I Want For Christmas Is You- LOVE ACTUALLY
I don’t want a lot for Christmas
There is just one thing I need
I don’t care about the presents
Underneath the Christmas tree
I just want you for my own
More than you could ever know
Make my wish come true
All I want for Christmas is you, yeah.
I don’t want a lot for Christmas
There is just one thing I need
And I don’t care about the presents
Underneath the Christmas tree
I don’t need to hang my stocking
There upon the fireplace
Santa Claus won’t make me happy
With a toy on Christmas Day
I just want you for my own
More than you could ever know
Make my wish come true
All I want for Christmas is you
You, baby
Oh, I won’t ask for much this Christmas
I won’t even wish for snow
And I’m just gonna keep on waiting
Underneath the mistletoe
I won’t make a list and send it
To the North Pole for Saint Nick
I won’t even stay awake to
Hear those magic reindeer click
‘Cause I just want you here tonight
Holding on to me so tight
What more can I do?
Baby, all I want for Christmas is you
You, baby
Oh, all the lights are shining
So brightly everywhere
And the sound of children’s
Laughter fills the air
And everyone is singing
I hear those sleigh bells ringing
Santa, won’t you bring me the one I really need?
Won’t you please bring my baby to me?
Oh, I don’t want a lot for Christmas
This is all I’m asking for
I just want to see my baby
Standing right outside my door
Oh, I just want you for my own
More than you could ever know
Make my wish come true
Baby, all I want for Christmas is you
You, baby
All I want for Christmas is you, baby
All I want for Christmas is you, baby
All I want for Christmas is you, baby
All I want for Christmas is you, baby
Cosas que sólo pasan…en Diciembre.
Diciembre. Cuando los deseos se cumplen. El Gordo, fiel a su cita, hará millonarios a unos pocos entre los que no estaré yo. ¿O sí? Si me toca, os pongo por testigos que saldré en bata a la calle y con el calvo de la esquina descorcharé una botella del mejor espumoso frente a las cámaras de televisión. ¡Como marca la tradición!
Mes de reencuentros. Besos, muchos besos, y abrazos. Regresan a casa los que están lejos. Poco a poco van llegando todos. ¡Hasta el “caganer” vuelve a nuestras vidas!
Y pasa que, mientras la mitad de la humanidad corre sin descanso cargada de paquetes con lazo rojo, la otra mitad escapa del ritmo frenético de la Navidad con un mantecado en cada mano y otro en la boca.
Pasan cosas raras. La zambomba y el almirez serán la play list del mes. Sí o sí. Te perseguirá donde vayas hasta bien entrado Enero. Y, a su lado, una orgía de leds, bombillas y rayos láser iluminarán hasta el pueblo más escondido del Planeta Tierra.
Mes de tradiciones. El señor gordo con barba y gorro volverá a colgar del balcón de mi vecino hasta pasado Carnaval. O la lencería roja que, año tras año, se reinventa sin manual de instrucciones. ¡Esos boxer con agujero o el tanga microscópico me traen de cabeza!
Y aunque celebrar no es una obligación, la fiesta de Diciembre no es una fiesta cualquiera. Es LA FIESTA. Tú decides activar el modo Grinch o llevar colgando de la pechera una rama de muérdago por si alguien pica. Seas del bando que seas…¡en tu mundo mandas tú!
Sólo en Diciembre, cuando lleguen los cuartos puestos hasta arriba de cotillón, uvas y confeti, pedir un deseo y decir hola a…Enero.
Coco
Fuente de la fotografía:Pinterest
Que la fuerza te acompañe
Que la fuerza te acompañe… y el paracetamol también.
Yo no se que pasa durante el mes de diciembre pero es empezar el frio, y empezar los resfriados.. pero de los gordos. De esos que te obligan a quedarte en casa rodeado de pañuelos de papel y cubierto de mantas en el sofá. Esos que te dejan el cuerpo como si te hubieran dado una paliza y que hacen que tu cama te atrape y no te deje salir hasta pasado el medio día por lo menos.
De la cama al sofá y del sofá a la cama. Menos mal que la Fuerza nos acompaña y entre sueño y sueño nos pegamos un atracón de Star Wars, del Señor de los Anillos o de cualquier saga de esas que nos gustan tanto y nos ayudan a llevar mejor lo de quedarnos en casa mientras nuestros amigos y compañeros de trabajo están celebrando sus cenas navideñas, y dándolo todo, como si no se fueran a ver más hasta el año que viene.
Unos tanto y otros tan poco. Los que trabajan por turnos y solo pueden ir a la cena un año si y otro no, los que no encuentran canguro para dejar a los niños y los que por decisión propia deciden no asistir. Pues todos esos se perderán al jefe perdiendo la compostura, al compañero formal dándolo todo en el karaoke o a la compañera discreta vestida con sus mejores galas y dejando claro que si no se arregla para ir a trabajar es porque no le da la gana, y porque está guapa con lo que se ponga.
Y yo sigo en el sofá, liándome la manta a la cabeza, descubriendo que tengo más de Han Solo que de Leia y que Darth Vader tiene mucho en común con Maléfica, porque al final ni los buenos son tan buenos, ni los malos somos tan malos.
Reyes
Imagen: Daily life of Darth Vader. Pawel Kadysz
Frío de …
He observado durante esta ola de frío polar que nos está afectando en la provincia de Alicante (por si no lo habías notado es sarcasmo) que la gente definitivamente no tiene ni puta idea de usar la ropa. No hablo del estilo de cada uno a la hora de salir de su casa eso ya se lo dejo para otros. Me refiero a saber utilizar las prendas que te pones y adaptarlas a la temperatura que hace en la calle.
Probablemente será culpa del hombre del tiempo, aunque hombres cada vez quedan menos, por no saber explicarse y no decir las cosas claras. Me hace gracia cuando dice bajaran las temperaturas, vamos a ver alma de cántaro, que vives en Alicante, esto significa que de 25 grados nos ponemos a 19, sinceramente no hace falta que salgas de abrigado como el Doctor Fleischmanen en Doctor en Alaska.
Es alucinante como con 23 grados de temperatura empiezas a ver a gente por la calle con jersey de cuello vuelto y chaquetones térmicos preparados para subir el Himalaya, supongo que como van en plan cebolla el sudor se queda en la primera capa, al final todo eso debe crear un mini efecto invernadero en su cuerpo que no debe ser nada bueno para los que les rodean. Yo entiendo que todos tenemos ganas de abrigarnos, pero un poco de sentido común.
Tenemos que estar un poco gilipollicas cuando pensamos que la línea que marca el frío del calor son los 20 grados, joder si una noche que te vas a la montaña en verano te marca el termómetro 19 grados y estas encantado, además de ir en bermudas, manga corta y chanclas. ¿Qué necesidad hay de llevar cuatro capas de ropa con 19 grados en este Diciembre en Alicante?
Alicante no es Sebastopol, yo no recuerdo ver nevar nunca, así que queridos amigos no hace falta salir a la calle cual expedicionario a subir un ocho mil. A las siete de la mañana estamos a 13 grados. ¿No me jodas que ha nevado? Así sí que entendería el gorro de lana que llevas todas las mañanas cuando me cruzo contigo por la calle.
Hijos tenemos todos, y claro que nuestro instinto protector nos hace abrigarlos por las noches. Vale con esto estoy de acuerdo. Pero ¿Qué necesidad hay de ultra abrigar a los niños para ir al colegio? Joder que van al cole, no de expedición al polo norte. Pensar por un momento en que las clases tienen calefacción, además del calor humano de 30 niños más en la clase. Y sí saldrán al patio, pero a esas horas ya estamos por encima de los 20 grados seguro. Con razón mis hijos me extravían todas las semanas alguna prenda de abrigo, si les sobra todo.
El bebé de unos amigos, el otro día iba con un saco de plumas en su cochecito, todo puesto el niño que casi ni se le veía, lo gracioso y fue cuando me dijeron que el saco de plumas era de Napapijri, una marca Noruega de ropa. No pude aguantarme y tuve que decírselo, el saco estaba diseñado por diseñadores Noruegos para la temperatura de Noruega cuando hace frío, no para los 13 grados de Alicante que marcaba el termómetro.
Para remediar todo esto pido a los hombres y mujeres del tiempo que cambien sus expresiones a la hora de una bajada de temperaturas y directamente cuando haga frío de verdad nos digan ¡Va hacer un frío de cojones! Veras tu como así aprendemos todos a ponernos la ropa.
Caye
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Silent Night- Miley Cyrus
Silent night, Holy night
All is calm, all is bright
Round yon virgin, mother and child
Holy infant, tender and mild
Sleep in heavenly peace,
Sleep in heavenly peace.
Silent night, Holy night
Son of God, love’s pure light
Radiant beams from thy holy face
With the dawn of redeeming grace,
Jesus, Lord at thy birth
Jesus, Lord at thy birth.
Silent night, Holy night
Shepherds quake, at the sight
Glories stream from heaven above
Heavenly, hosts sing Hallelujah.
Christ the Savior is born,
Christ the Savior is born.
Con el nombre de…Maruja.
Frente a unas perdices en escabeche, de esas que jamás volveré a probar, descubrir a…Maruja.
Cuerpo menudo. Tono de voz tranquilo. Y mirada divertida. De esas que saben el enorme poder que da tener sentido del humor. De esas que, aunque les quede poco por descubrir, jamás dejarán de sorprenderse. Y menos mal. Porque es esa mirada la que hace de ella una jovencita octogenaria.
Ligera de equipaje, recibe lo que le queda de vida con los ojos bien abiertos. Prestando atención a todo lo que pasa a su alrededor. Aprendiendo a base de vivir. Sin dar consejos. Comiéndose el mundo a trocitos. Y disfrutando de los buenos placeres.
Descubrir a Maruja y…su tarta de manzana. Esa que aprendió de su abuela. Y la misma que su hijo Carlos ha heredado. Amasada lentamente con las manos curtidas, llenas de unas arrugas grabadas por las aventuras y desventuras de toda una vida.
Mientras se deja convencer con una copa de vino tinto, te cuenta cuál es el secreto para hacer ese caldo con pelotas que revive a un muerto. Detalle a detalle. Ingrediente por ingrediente. Le gusta su rutina. Y, entre tanto, se fuma un pitillo. Pequeño vicio que retoma de vez en cuando. Sobre todo cuando se siente rebelde. Porque es rebeldía lo que aparece en sus ojos cuando nos relata su memoria histórica. Sin rencor. Solo desde el recuerdo. Poniendo voz a una generación y despertando la admiración de todos los que allí estamos, alrededor de una mesa, escuchándole sin atrevernos a interrumpir.
Y si hay que hablar de política, ahí está. Hablando sin parar. Casi sin respirar. Compartiendo preocupaciones e ilusiones a partes iguales. Sin ases en la manga. Sin fingir. Y sin juzgar. Mirando hacia adelante. Con la misma esperanza en el futuro de su país que la que tienen sus nietos más pequeños.
Descubrir cómo, durante quince días y alguna noche en vela, ha ido montando un Belén que ocupa medio salón de su casa, donde vive sola, esperando que sus hijos y nietos vayan a cantar villancicos. Su gente sufre cuando la ven encima de un taburete dándole luz al pesebre. Y aguantan la respiración cada vez que se pone a cuatro patas para que los peces beban en el río. Ella lo sabe. Pero, la muy cabezota, no les deja entrometerse. Es su pasión. Sólo cuando se quede sin fuerzas, se dejará llevar. Eso dice. Y yo, le creo.
Descubrir que hay gente de vuelta de todo…y de nada. Fuente de inspiración. A pesar de la edad, Maruja aún cree en los milagros. Sueña con lo imposible. Sabe bien lo que quiere y se lanza a por ello como si fuera la primera vez. Haciendo planes. No se rinde. No se conforma. Porque, como bien dice, a la vida hemos venido a dejarnos las ganas. Se resiste a ser una anciana más.
Descubrir que hay magia detrás de una voz ronca bajo la piel marchita. Piel que huele a hogar. A ternura. Y a sabiduría. Símbolo de todo aquello que necesitas saber para saber dónde vas.
Porque las sorpresas están ahí. A la vuelta de la esquina. Con el nombre de…Maruja.
Coco
Fuente de la fotografía: Pinterest
Confesiones de domingo
Maria Cristina Martinez-Tercero es abogada, especialista en Propiedad Intelectual, Nuevas tecnologías y Protección de Datos. Además es fan de las intros de Risto Mejide, los amarillos de Albert Espinosa, los viajes, la buena música y los amaneceres en el mar. El post de Cris, es casi robado pues lo recibí ayer y sin darle opción le dije que lo iba a publicar aún a riesgo de que me demande. Léelo y verás que el peligro al que me enfrento vale mucho la pena. Reyes
Confesiones de domingo
Siempre he dicho que el amor es contradictorio, algo así como poder estar sola sintiéndote acompañada, o disfrutar de independencia adorando el compromiso.
Siempre he creído –y ahora estoy segura- que nunca podría enamorarme de alguien a quien no admirara; un hombre que diga mucho sin apenas abrir la boca; que no se esfuerce por demostrar quién es, porque él ya lo sabe. Un amor tan pasional como intelectual; un amor hecho de compartir momentos sencillos pero a la vez llenos de magia; un amor con el que soñar despierta, que me inspire a escribir, que me sonroje y me distraiga.
Siempre he pensado que el amor debe cocerse a fuego lento, sin prisas, con mucha alegría e ilusión. Un amor de “te quieros” de madrugada, de frases directas y sin estrategias, con esa sinceridad tan absoluta que en ocasiones asuste pero siempre me dé paz. Un amor que sea luz y que me ayude a ver siempre lo positivo; un amor que fluya sin ser presionado, que crezca sin ultimatums, que aumente con besos robados.
Quizá es lo que otros piensan o quizá no, pero yo me quedo con tu cara de sueño para llenarla de besos, con esas preguntas en los momentos menos esperados, o con las conversaciones estimulantes en cualquier lugar.
Que sí, que elijo la sencillez, la espontaneidad, la rebeldía e incluso a veces, la chulería, ¿por qué no? Un amor natural y casual, sin tapujos, sincero y sobre todo especial.
Cris
Imagen: Cris en Amsterdam
Querido Amigo Andrés
Esta es la historia no de una persona interesante, más bien de un interesado.
Una de esas personas con las que no tendrías un montón de conversaciones interesantes, más bien una y ya lo has calao hasta la médula.
Uno de esos que no estarías dispuesto a encontrártelo todos los días, más bien lo evitarías a toda costa por su alto grado de mal rollo.
Uno de esos que no es autentico aunque se venda como eso, más bien es uno de esos que quiere ser todo y al final no es nadie.
Amigo Andrés, ya es mucho tiempo sin saber de ti, y de buenas a primeras me envías un mensaje a mí y a todos nuestros conocidos en el que quieres que te apoyemos en un acto, ¡ay querido amigo!, menos mal que no has pedido un empujón para alcanzar tu objetivo porque igual más de uno te lo da pero para que te caigas de bruces.
Me he planteado mucho el escribir y dedicarte unas líneas querido Andrés, pero el cuerpo me lo pide, ya que la última vez que te llamé nunca me devolviste la llamada.
Querido amigo Andrés ya sé que vives en el mundo de los que se miran el ombligo, yo una vez lo hice y lo único que conseguí fue sacarme una pelusilla, me fui muy contento con mi amiga pelusilla que me enseñó un montón de cosas, pero sobretodo que puedes encontrar pelusillas que valen la pena en los sitios más insospechados. A esta amiga Pelusilla todavía la conservo ya que nunca me pidió nada a cambio para ser su amigo.
Ya me lo decía mi abuela en una de esas épocas que no prestaba mucha atención a lo que me decía “Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.”
Te deseo el mayor de los éxitos en los actos que organices, pero te voy a pedir un favor, ahora que llega la navidad, si llevas más de cuatro años sin cruzar palabra ni en persona ni en las redes sociales conmigo vamos a hacernos un favor mutuo, no me felicites las Navidades, ya que sería un acto supremo de falsedad.
Al final los dichos populares son muy sabios y este te viene como anillo al dedo.
“Por el interés te quiero Andrés”
No me estas invitando a nada me estás molestando.
Caye
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Maldita Nerea – No Pide Tanto, Idiota
No sé cuantas veces lo habremos hablado,
Y voy estando algo cansando, de tener que repetir.
Y de encontrar motivos para que comprendas,
Sin que suene a reprimenda, que esto sucedió por ti.
Sin dudarlo ni un momento me aseguras
Que no existe causa alguna para que se enfade así.
Dices que ya nunca tienes suficiente,
Que es muy poco independiente, que no te deja vivir.
Pero luego te ahogas en vasos de agua.
Tú no lo entiendes,
Ella quiere que le escribas su canción,
Que la escuches, que le prestes atención,
Que la invites a tocar tu corazón.
No pide tanto, idiota. No pide tanto, idiota.
Ni quieres querer, ni quieres que te quiera,
Ella nunca es la primera, háblale con claridad.
Con el alma justo encima de la mesa,
Evitando las promesas que jamás se cumplirán.
Es la historia de quién nunca se
Arrepiente, porque siempre se convence,
De que no puede cambiar.
Es la crónica de un ciego y su mentira,
Que mil veces repetidas, se convertirá en verdad.
Para luego ahogarte en tu vaso de agua.
Tú no lo entiendes,
Ella quiere que le escribas su canción,
Que la escuches, que le prestes atención,
Que la invites a tocar tu corazón.
No pide tanto, idiota.
Encuentros en la Tercera Fase
Y es que si suena eso de “acabo la copa y nos vamos”, ya sabes que vas a terminar cerrando garitos cuando haya salido el sol. Sí. Eso tan socorrido de “la última y pa casa” acaba siendo 3 vinos, 2 gintonics, 4 chupitos…hasta ahí puedo contar.
Todos tenemos ese amigo especialista en soltarla precisamente uno de esos días tontos que el cuerpo te pide sofá, manta y peli. Pero tú, Don Erre que Erre, en aras hacer valer la amistad a capa y espada, decides no dejarle solo por miedo a que vaya a liarla. ¡Y la lía!
Sin darte cuenta, cuando más estás disfrutando del placer de una buena conversación licor en mano, empieza a desinhibirse y abrir la mente. Llegó el momento de las batallitas y los chistes. Es la hora de contar historias. El puntillo ese de hacer confesiones…sin filtro alguno.
Y aunque tú le dices “¡Ya verás mañana!” no hay vuelta atrás.
Un copazo más tarde, la timidez no existe. Las cosas dejan de tener importancia. Se viene arriba y se lanza a la pista para darlo todo. Canta mejor que nadie, bebe más que nadie y le sale el lado besucón.
Tocan las muestras de afecto y exaltación de la amistad. Todo el mundo le cae bien. Vive en absoluta paz. La vida le sonríe. Es el más feliz del planeta Tierra. Encuentros en la 3ª Fase. “Te quiero tío. En Serio. Como a un hermano”. Y, a continuación, lágrimas. No hay borrachera que se precie si no va acompañada de un puñado de lágrimas.
Varias rondas después llega ese “¡yo pago!” con el que invita e invita e invita como si no hubiera un mañana. Y también la hora del selfie. Uno detrás de otro hasta agotar la batería. Porque todas esas fotos horribles y tremebundas que aparecen al día siguiente en el teléfono no han llegado solas hasta allí.
Y todo un clásico. Ochos por las aceras cantando “Asturias Patria Querida” agarrados de los hombros y balanceando sin parar hasta perder el equilibrio. O peor aún. Bailando el “Gangnam Style” sobre la barra del bar. ¡Temazo!
Con tanto movimiento aparece la visión borrosa y los tartamudeos. Una embriaguez tal que es capaz de tutear a la autoridad y soltarle en sus narices: “Señor Agente ¡yo conduzco!” ¡Hay que ver las barbaridades que el cerebro escupe! Frases geniales que quedarán para siempre en la memoria de tus amigos como coletilla de una noche que se fue un poco de las manos.
Momento de las promesas y juramentos. En los que todos somos muy buenos pero, cuando pasan los efectos etílicos, el que te cae mal te sigue cayendo mal o peor por culpa de la inoportuna resaca.
Al día siguiente dolor de cabeza, garganta y ojos. Mal humor, mal color…mal cuerpo. Y te llama. Quiere saber de primera mano qué coño ha soltado por su boca. Y sí lo ha soltado. Todas esas cosas que tenía guardadas bajo siete cerrojos.
«Es culpa del puto garrafón ese. Algo raro tenía el hielo. ¡No vuelvo a beber!»Hora de…las lamentaciones.
¿Os suena?
Coco
Fuente de la fotografía: Pinterest.
No quiero
Llevo meses escuchando historias acerca de «El perro del hortelano», ese que aunque no come vegetales, cuida el huerto de su amo y no deja que nadie se acerque, por lo que «ni come, ni deja comer».
Parece que es un mal común que puede tener su origen en que hombres y mujeres pensamos y hablamos idiomas distintos. Somos incapaces de sincerarnos y solo sabemos malinterpretar señales y dejar que nuestro ego y nuestra ilusión batallen contra nuestro sentido común y con lo social y racionalmente establecido.
Ha llegado el momento de rebelarse y he decidido en nombre de todas esas personas que sufren o han sufrido a alguno de estos «simpáticos» canes, escribir este manifiesto.
Esto es todo lo que NO QUIERO:
No quiero que le des like a mis fotos si no estás dispuesto a comentarlas
No quiero que me preguntes mis planes, si no tienes intención de unirte a ellos
No quiero que aparezcas cuando menos lo espero y a los 10 minutos te vayas
No quiero estar pendiente de ti y que tú no me preguntes nunca: ¿Cómo estás?
No quiero que sigas pensando que soy fuerte cuando eres tú la razón de mi vulnerabilidad
No quiero que los demás piensen que me quieres y que tú aún no me lo hayas dicho
No quiero que se te olvide que NO soy tu AMIGO
No quiero que me digas que te gusta mi ropa si no estás dispuesto a quitármela
No quiero dejar de mandarte un wassap para que no pienses que siempre estoy pensando en ti
No quiero estar siempre pensando en ti
No quiero que me pregunten si somos pareja, porque se me queda cara de poker y no se cómo contestar
No quiero que todo me recuerde a ti
No quiero que me salga esa sonrisa tonta cuando miro el móvil y tengo un mensaje tuyo
No quiero perder la noción del tiempo cuando estoy contigo
No quiero que se me note tanto
No quiero perderte
No quiero pensar qué pasará mañana
Pero por encima de todas las cosas, no quiero dejar de sentir lo que siento, aunque no me lleve a ningún lado.
Reyes
Fuente de la imagen: Pinterest
Rosa, negro, bacalao.
Llevo casi todo el año escribiendo palabras sueltas que marcan mi día a día, anotándolas en una pequeña libreta. Son palabras que así sueltas quizá no digan mucho pero cuando las lees todas a la vez una detrás de otra me doy cuenta que muchas historias que os he contado este año han salido de ellas. No te preguntes la razón, o si se me está yendo la cabeza pero esto es lo que hay.
Reflexivo, prudente, tranquilo, observador, que dudo, que tengo miedos, que me sorprendo, que uso el sentido común, que soy morboso, curioso y escuchador. Interesante, inteligente, pillo, honrado, creativo, cabezota hasta no poder más, leal, justo, considerado, honesto, risueño. Activador de historias posibles y realizador de sueños improbables, tímido de primeras, extrovertido en la confianza. Padre, esposo, amante, hijo, hermano, primo, sobrino, amigo, el peor en tus enfados, el mejor siempre más aun cuando te saco una sonrisa. Correr, saltar, nadar, conducir, andar, hablar y hablar para decir muchas cosas, cabreos, gritar, querer, amar, luchar, ganar y perder. Dentro, fuera, lejos, muy lejos, no estar pero estar siempre cerca muy cerca. Empezar, estar jodido, cambiar, proyectar, diseñar, realizar, expectativas, cumplir, superar y vencer. Ropa, zapatos, descalzo, culo, desnudo, bañador, camiseta y mochila. Portátil, whatsapp, teléfono, tecnología, señales de humo, viajes, mal entendidos, explicaciones. Equipo, amigas, las mejores. Rosa, negro, bacalao.
Caye
Fuente de la foto Yo mismamente
PAPA TOPO – La Chica Vampira
Ella es la chica mas guay del universo, siempre va
enfundada en su chupa de cuero, es una inmigrante,
viene de transilvania y a todo el cole…se le cae la
baba… tiene dos colmillos y una piel blanquecina…es
lo mas bonito que he visto en mi vida….es muy puf y
se salta las clases,mi corazón hace boom cuando chupa
mi sangre.
Ella es la vampira que cambió…mi vida… cuando un
sábado noche me mordió en mi coche y ahora estoy perdido
porque me he convertido en su amante clandestino, en
su amante vampiro uououo..
Siempre de chanel de la cabeza a los pies…con sus duros
tacones pisandome tiene un acento rumano y sensual,
tiene fotofobia….ella es especial… me estoy desangrando
pero soy tan feliz que podia morir ahora y aquí pues
me siento dichosa al ver que tu me elegiste de entre
todos los chicos ¡Ya nunca estaré triste!
Por las noches quedamos en el cementerio y hacemos el
amor sobre las tumbas hasta ver el sol nacer y me
sientooooo tan tan bieeeeeen….
Ella es la vampira que cambió…mi vida… cuando un
sábado noche me mordió en mi coche y ahora estoy
perdido porque me he convertido en su amante clandestino,
en su amante vampiro uououo…ella es la vampira que
cambió…mi vida… cuando un sábado noche me mordió en
mi coche y ahora estoy perdido porque me he convertido
en su amante clandestino, en su amante vampiro uououo
Tentaciones.
Aroma a especias, lavanda o, simplemente, cuero recién curtido. Contraste de olores. Y de sabores. Un mundo dentro de otro. Bajo los toldos.
Pasear. Mirar. Rebuscar. Y comprar. La rutina de los lugareños es un sinfín de sorpresas para el forastero y exige su atención en cada paso.
Hay que caminar alerta. Con los ojos bien abiertos. No sabemos dónde podrá estar esa pieza tan codiciada.
Espacios a ritmo de reguetón con más de 500 años de historia. Un mundo donde pierdes la noción del tiempo. Tiendecillas de hierro y lona vendiendo cualquier cosa que se te puede pasar por la cabeza. Incapaz de enumerar todo lo que estos lugares esconden. Algunos, auténticos vendedores de miserias.
Y nosotros, los curiosos, buscando gangas. Deambulando sin orden ni concierto entre cachivaches mientras catas y picas entre puesto y puesto. A empujones por estrechas calles. Sorteando bártulos tirados por el suelo y sin perder la vista. Hay de todo para todos. Sitios donde conviven sujetadores y bragas, la música de Camela o un marco de fotos. Se trata de llamar la atención sobre objetos que, sin relación entre sí, allí bajo el toldo adquiere todo el sentido.
Vecinos y tenderos se mezclan con el griterío de la gente que, entre animadas conversaciones, le dan a un puñado de churros o se zampan ese bocadillo de panceta tan grasiento como exquisito.
Podrás ver a un grupo tomando el sol y arreglando el mundo mientras, justo a su lado, se cierra la venta de una caja de herramientas inútiles de segunda mano.
¡Pasen, vean y…compren!
Sensaciones. Lleno de sorpresas, este mundo es otra historia. Provocar y sorprender para vender al mejor postor. Siempre cabe el regateo. Como la vida.
Los mercadillos.
Un mundo de tentaciones.
Como la vida.
Coco.
Pie de foto: Mercadillo de Villaricos. Pueblo pesquero de la costa de Almería donde dejé un buen puñado de risas.
Fecha:22 de noviembre de 2015
Las cosas que nos hacen felices
He tenido la suerte de asistir al décimo aniversario de Evento Blog España (EBE), en el que 1.500 personas nos hemos reunido para aprender de los que más saben, los que daban alguna de las 70 charlas o los que estaban a nuestro alrededor. El lema de esta edición » La era de las oportunidades» define muy bien lo que allí se produce durante un fin de semana entero. Oportunidades de conocer gente, oportunidades de aprender, oportunidades de crecer y sobre todo oportunidades de ser feliz.
Tal vez habrá sido casualidad, pero varias de las charlas han incidido en preguntarnos a los asistentes cuál es nuestro objetivo y cómo pensábamos llegar a la satisfacción personal, a la felicidad. Begoña Martinez (@minibego) y Beatriz Sevilla (@feminoacid), hablando del techo de cristal que encontramos las mujeres en la empresa decían que no debemos dejarnos llevar por lo que está socialmente establecido. No es necesario tener una pareja, una hipoteca, un buen trabajo, un monovolumen y dos niños para ser feliz. Lo que necesitamos para ser felices es disfrutar lo que tenemos y que nuestro trabajo nos de esa satisfacción ya que es trabajando donde pasamos más horas al día. Tener un trabajo que nos encante nos ayudará a obtener todo lo lo que queramos, porque aprendemos, cambiamos el mundo o porque lo disfrutamos de manera irracional.
En otra de las charlas, la de Pablo Herreros Ubalde (@somosprimates) y Pablo Herreros Laviña (@pabloherreros), «El primate, su mujer y otras cosas de internet» aprendí que el hombre es bueno por naturaleza, ayuda a los que le rodean desde pequeños sin pensárselo dos veces, por poner un ejemplo. Pero lo que más me gustó fue la afirmación que hicieron acerca de la felicidad y es esta: «A los humanos nos hacen felices aquellas cosas que nos ayudan en la superviviencia: comer, beber, follar, hacer amigos…» y no hay verdad más grande. Si no lleváramos a cabo aquellas actividades que nos hacen felices, la especie humana se acabaría más pronto que tarde.
Yo este fin de semana he conseguido disfrutar de todas esas cosas que me hacen feliz, he vuelto con agujetas en las mejillas de tanto sonreír y he tenido un orgasmo detrás de otro, gastronómicos e intelectuales principalmente 😉
Y a ti, ¿qué te hace feliz?
Reyes
Fuente de la imagen: Pinterest
Estamos muy locos
Esto de llevar un Blog como Te Conozco Bacalao debe de ser una locura, me comenta una amiga y la verdad que mi contestación fue muy clara: ESTAMOS MUY LOCOS.
Porque nos gusta el jaleo y el lio y decir las cosas por su nombre.
Porque somos muy fans de “No me toques las palmas que me conozco”
Porque entendemos que todo se puede hablar y si es con un buen Gintonic mejor.
Porque en 418 post que hemos escrito nos ha dado para hablar de muchas cosas, de barbas, de amigos, de chicos, de chicas, de jefes, de cabreos, de alegrías, de hijos e hijas, de recuerdos, de la mili (eso no que no la hicimos), de Erasmus, de sororidad, de reglas del juego, del cuñado, de pareidolia, de éxito, compromiso, canciones, selfies…
Porque nos encanta E y su personalidad arrolladora, una amiga de las que anda por el mundo importándole muy poco el qué dirán.
Porque entendemos que con la música se pueden explicar muchas cosas.
Porque quien nos ha buscado nos ha encontrado y siempre hemos tenido tiempo para una copa de vino y todo lo que surgiera detrás.
Porque las ganas siempre han superado a la pereza.
Porque nos gusta que nos hagáis participes de vuestras vacaciones o de momentos importantes con esas fotos molonas con vuestras camisetas de Bacalao.
Porque de un tiempo a esta parte nos hacéis estar más pendiente de todo lo que nos rodea y no vivir la vida en piloto automático.
Porque tenemos un compromiso entre nosotros de pasárnoslo bien.
Porque nos gusta pegarnos una fiestecita de vez en cuando.
Porque nos gusta que nos digáis vuestra opinión, algo fundamental para nosotros.
Porque al recibir vuestros mensajes contándonos que sois bacalao y os identificáis con lo que publicamos, nos hace ver que no estamos solos y esto merece la pena.
Porque cuando os hemos pedido que participéis o apoyéis siempre, siempre, lo habéis hecho.
Porque hemos tenido unos invitados de lujo, y por todos esos que esperamos vuestros post. ( Esto no es una amenaza)
Porque siempre hemos tenido algo loco que contar, cada uno de nosotros en nuestro estilo, y eso es lo que nos hace Bacalaos.
Porque somos muy distintos pero muy iguales.
Porque sabemos que nos lees aunque no interactúes.
Porque nos leemos y apreciamos los comentarios en el blog, en facebook, en twitter, en whatsapp, por la calle, nos hace sentirnos premiados.
Porque sabemos que jugamos en el mejor equipo.
Porque de una manera u otra sin ti, sí, sin ti que nos estás leyendo nada de esto sería posible.
Porque nosotros estaremos locos pero lo vuestro no tiene remedio.
Caye
Fuente de la foto: Los que están muy locos
La mujer de verde- IZAL
La respuesta siempre será así
No hay alternativa,
si la hubiera no me gustaría.
Mira la ciudad por la ventana
de la cafetería,
y me dice que sonría.
Sé que ella quisiera regalar
sus superpoderes
igualarse a los demás.
La mujer de Verde
se ha vuelto a poner el traje
para rescatarme.
¿Qué sucederá cuando las balas no reboten
y los malos sean más fuertes
y volar no sea tan fácil
y conozcan nuestros planes?
Dame una señal,
yo buscaré un disfraz
de carnaval.
Encontraremos algo en el desván
prometo no estorbar.
La mujer de Verde
se ha vuelto a poner el traje
para rescatarme.
¿Qué sucederá cuando las balas no reboten
y los malos sean más fuertes
y volar no sea tan fácil
y conozcan nuestros planes?
Hazme una señal,
yo buscaré un disfraz
de carnaval.
Encontraremos algo en el desván
prometo no estorbar.
Tú dame una señal
yo buscaré un disfraz
de carnaval.
Encontraremos algo en el desván
prometo no estorbar.
Tú dame una señal
yo buscaré un disfraz
de carnaval.
Encontraremos algo en el desván
prometo no estorbar.
(no estorbar)
Tú dame una señal…
yo buscaré un disfraz…
G R A C I A S
Cuando allá por el mes de abril de 2014 empezamos esta locura, sentados alrededor de una mesa y con un montón de ideas, jamás se nos pasó por la cabeza que llegaríamos a donde hoy estamos. Ha habido momentos buenos, malos y regulares porque, como bien dice el refranero, “en todas partes cuecen habas”. Pero la ilusión y la motivación para seguir adelante JAMÁS ha desaparecido.
El año pasado dimos un paso de gigante al quedar finalistas en Los Premios Web del periódico “La Verdad”. Sin embargo en esta ocasión, la suerte, el destino, o como quiera llamarse, ha hecho que nos quedemos en puertas. No hemos conseguido llegar a la final. Y es que, afortunadamente, hay mucho nivel ahí fuera. Enhorabuena a los finalistas. Y gracias.
Gracias porque, visto lo visto, es cierto eso de que nunca hay que bajar la guardia. Y que cada día tiene que ser como la primera vez. Ya me lo dijo una vez un pajarito. Me dijo que hay que ser optimista SIEMPRE. Que había que vivir cada día como si fuese el último. ¡Cuánta razón!
Porque no hay nada más verdad que los muros existen para darnos la oportunidad a nosotros mismos de demostrarnos hasta qué punto deseamos algo. Y que esos mismos muros están para dejar a un lado a esa gente que no lo desea suficientemente. Todos, T O D O S, cada mañana nos enfrentamos a eso de mantener la motivación cuando deseamos llegar al objetivo, pero pocos lo consiguen.
Cosas así te hacen reflexionar, sacar tus conclusiones e intentar, la próxima vez, hacer las cosas aún mejor.
En este tiempo hemos aprendido que si quieres algo tienes EL DEBER de luchar por ello. Hemos aprendido a escuchar. Y a valorar los pequeños detalles de los que estáis ahí un día detrás de otro, la calidez de vuestras palabras y nuestros oídos atentos.
Te Conozco Bacalao es nuestro pequeño gran proyecto, el que nos ilusiona y nos une, cada día que pasa, más. Le dedicamos tiempo cuando no lo hay y le ponemos el alma para darlo todo ¡y más! No hay día que no recordemos cómo nos emocionábamos con las primeras visitas. Emoción que aún sigue al sentir en la calle que sois muchos los que nos leéis. Que os interesa lo que en este blog se cuece. Ver que hay gente que te conoce mejor de lo que crees.
Después de todo este tiempo de trabajo, dudas y algún que otro momento de flaqueza, a pesar de lo pasado nos queda la sensación del trabajo bien hecho. Siempre hemos creído que todo pasa por algo. Y que tiene más razón que un santo ese que soltó lo de “si no te equivocas de vez en cuando, es que no lo intentas”.
Esta experiencia sigue siendo una locura y gracias a vosotros está saliendo bien. Y no pasará una sola noche sin necesitar vuestra presencia al otro lado de la pantalla. Descubrir que puedes escribir y llegar a gente que nunca pensaste es algo que todos debemos vivir, al menos, una vez. ¡Cada post es una aventura!
Porque, queridos bacalaos, no olvidéis JAMÁS que todos y cada uno de vosotros nos inspiráis…para existir.
Coco.
La fotografía fue tomada por Tito Ruiz en su «Camarero Fiel» allá por la primavera de 2014.
Y ¡aún le debemos su camiseta!
Si no estás conectado…
Si no estás conectado, no recibes las señales.
Eso me decían mis amigos el sábado cuando después de dos cervezas y un vermouth se me ocurrió contarles cuanto me sorprendió una posible tirada de trastos que había sufrido recientemente. Ellos se tronchaban de la risa y me decían que eso de ligar es mucho más habitual de lo que yo pienso, pero que si no llevo el bluetooth encendido, es normal que no me entere.
Y digo yo, si tan fácil es… ¿por qué a algun@s les cuesta tanto?. Si, ya se lo que me vas a decir, que no todo el mundo quiere ligar, o no tod@s quieren tener pareja. En eso estamos de acuerdo, pero ¿y es@s que dicen que quieren y no pueden? ¿Que pasa, que aquí todo el mundo miente? Porque si quieres y es fácil, no entiendo cual es el problema.
Yo sigo haciendo mis suposiciones… o son muy exigentes, o no ponen todo el interés que deberían. O eso o es que les da miedo. Miedo al fracaso, como en cualquier otra cosa. Miedo a dejarte ver como eres. Miedo a poner tus sentimientos a la vista. Miedo a que no sea la persona apropiada. Y el mayor de todos los miedos, miedo al fracaso. Miedo a no ser correspondid@.
Si dejamos todos esos miedos de lado, seguro que las cosas serían mucho más fáciles, pero igual también perdían emoción. La emoción de encontrarte a esa persona, en la calle, en un bar, o al otro lado del móvil… wassap, facebook, instagram, tinder o dónde te de la gana. La emoción de no saber. La emoción mientras hacemos nuestras elucubraciones por una publicación, por un mensaje o por algo que ha dicho. La emoción en conversaciones con las amigas comentando la jugada. De vosotros no hablo porque no se lo que hacéis, pero os aseguro que nosotras hablamos y nos contamos las cosas, no todas, pero las alegrías si. Para eso si que somos capaces de hacer equipo. Si una triunfa, todas lo celebramos.
Asi que amig@s id conectando vuestros receptores que el mundo esta lleno de oportunidades y yo estoy deseando celebrar vuestros éxitos.
Reyes
Fuente de la imagen: Pinterest
¡Qué pereza me das!
La ilusión nos mueve en la dirección correcta.
Todos tenemos cosas en nuestra vida que nos dan pereza, sacar la ropa de la secadora, bajar a comprar a última hora, llamar a un vecino para pedirle sal, afeitarme, ir a poner gasolina. Pero al final acabo haciéndolas, no queda más remedio.
Hay tochos de páginas que me dan pereza leer, y escritores, cantantes a los que más que pereza les tengo manía, y en este punto no entraré en polémicas.
También me da pereza mi vecino del primero, y el amigo de mi cuñado que no conozco pero él está hablando todo el día de Jorge.
Todo esto me da pereza desde el momento que fui consciente que existía, lo siento vecino pero es que eres muy cansino
Luego están los y las TU ANTES MOLABAS, pero que ahora me dan una pereza que me muero. Y esto me preocupa, ya que hubo un momento de mi vida en la que decidí que me tenían algo que aportar. Luego claro viene el momento Puuuufff, me desinflo, y es cuando aparece el otro momento, del que soy muy fan, TE CONOZCO BACALAO, si al final todo sale por mucho papel de regalo con lacito con el que me vengas para así despistarme.
A estos y estas que hoy me dan mucha pereza, si los del TU ANTES MOLABAS. Hubo un momento en los que los consideré los más interesantes, los más molones, lo más de lo más. Todo esto muchas veces me hace pensar que soy poco sensato o que soy un poco gilipollas, que soy fácil de engañar con el envoltorio y si me ponen un lacito ya me pierdo.
¿Y si yo le doy pereza a alguien?
¿Ese alguien también es gilipollas?
Entonces la clave está en que a causa de la pereza hay tanto gilipollas.
Caye
Fuente de la Foto Pinterest
Penny Lane- THE BEATLES
Penny Lane there is a barber showing photographs
of every head he’s had the pleasure to know
And all the people that come and go stop to say hello
On the corner is a banker with a motor car
the little children laugh at him behind his back
And the banker never wears a «mac»
in the pouring rain
Very strange
Penny Lane is in my ears and in my eyes
Here beneath the blue suburban skies
I sit and meanwhile back in
Penny Lane there is a fireman with an hourglass
And in his pocket is a portrait of the Queen
He likes to keep his fire engine clean
It’s clean machine
Penny Lane is in my ears and in my ears
Full of fish and finger pies
in summer meanwhile back
Behind the shelter in the middle of the roundabout
A pretty nurse is selling poppies from a tray
And though she feels as if she’s in a play
She is anyway
Penny Lane, the barber shaves another customer
We see the banker sitting waiting for a trim
And then the fireman rushes in from the pouring rain
very strange
Penny Lane is in my ears and in my eyes
Here beneath the blue suburban skies
I sit and meanwhile back
Penny Lane is in my ears and in my eyes
There beneath the blue suburban skies
Penny Lane
«Mamá: ¿Tú crees en el Ratoncito Pérez?»
¡Claro que creo! ¡Y pobre de mí!
Creo en el Ratoncito Pérez. En los Reyes Magos. Y en Papá Noel.
Creo en el flechazo de Cupido. Y creo en el aleteo de mariposas en el estómago. Creo que el amor lo es TODO.
Creo en las señales. Creo en los silencios. Y creo en la palabra dada.
Creo en dejarse llevar hasta que el cuerpo aguante. Y en tirarse a la piscina…de cabeza. No creo en los muros.
Creo que el pasado, pasado está. Y que la gente no cambia. Creo que aún me queda mucho por aprender.
Creo en las estrellas fugaces. Y en el influjo de la luna llena. Creo…en los eclipses de sol.
Creo en el compromiso. Y en la lealtad. No creo en salir corriendo a la primera de cambio.
Creo en los que van de frente. Y en los valientes. No creo en los pelotas.
Creo en los efectos de la música. Del cine. Del teatro. De los libros. Y…en la magia.
Creo en los comienzos. Y en los finales. No creo en las medias tintas.
Creo en los defectos. Y en las virtudes. Creo en…las dudas.
Creo que no todo el oro reluce. Y que no hay mal que cien años dure. ¡Creo en el refranero español!
Creo en la suerte. Y en el esfuerzo. Creo en el karma.
Creo en los sueños. Y en el sexto sentido. Creo que… hay vida en Marte.
Creo en el poder curativo del chocolate amargo. Y en los beneficios de un gin tonic. Creo que la tortilla de patatas es ¡sin cebolla!
Creo que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Y creo que a la vida no hemos venido a ganar o a perder. Creo…en los errores.
Creo en los planes de última hora. Y en las sorpresas. Creo en las cosas que pasan sin querer.
Creo que seré inmortal cada vez que leáis esto.
Y sí. Creo y seguiré creyendo porque SOY TODO ESO EN LO QUE CREO.
Coco
Fuente de la fotografía: Pinterest.
El «veroño»… la sangre altera
El «veroño», al igual que la primavera, la sangre altera.. y el sentido del gusto y el sentido común, también.
Estamos en la maravillosa estación de la caída de la hoja, cuando las castañeras salen a la calle, empiezan los anuncios de juguetes en la tele y los supermercados ponen a la venta el turrón. Hasta aquí, todo bien. El problema viene cuando vamos a salir a la calle y resulta que ayer cambiamos (por fin) el armario, sacamos la ropa de invierno y en la calle la temperatura es de 30º C.
A ver, ahora… ¿qué se supone que tengo que hacer?. Si la temperatura es como para llevar sandalias, ¿que hago con las botas que llenan mi armario? y lo que es peor, ¿cuántas capas de ropa me tengo que poner? Si a medio día hace sol, la maga larga me va a sobrar, pero si voy a volver a casa tarde igual me hace falta una chaqueta… Total, que el resultado es saco unos zapatos del altillo (cerrados pero para llevar sin calcetines) y me coloco los socorridos vaqueros y tres mangas: una t-shirt, un suéter finito, una chaqueta, un pañuelo para el cuello (por las corrientes) y un bolso enorme para que quepa todo lo que me ponga, ah! y el paraguas , que nunca se sabe.
Total que salgo a la calle lo mas digna posible, pero con un cacao en la cabeza que para que. Es normal que así no de pie con bola. Si he empezado el día viendo en facebook las fotos de mis amigos ayer en la playa, cuando llego a la oficina ya no se si tengo que poner el aire acondicionado, la calefacción o abrir la ventana. Resultado: catarro, pero de los chungos, de esos en los que te mueres de frío por dentro y por fuera sudas a mares y además eres incapaz de respirar.
Por otra parte, me apetece muchísimo estar en la calle, aprovechar las terrazas de mi barrio ahora que aun hace bueno, ver a los amigos y acabar todos los días a las mil. Así tampoco vamos, es imposible que coja rutina con el estudio, que me quede en casa para ponerme al día con los capítulos que tengo pendientes de Borgen, que me vaya pronto a la cama o que me levante un lunes de buen humor.
Yo solo pido una cosa, si el este «veroño» este se piensa quedar mucho tiempo, que me avise Roberto Brasero, que este año no saco las botas, no me preocupo por los calcetines que se quedaron viudos o se divorciaron el pasado invierno por culpa de mi lavadora, y el turrón en navidad me lo como en helado.
Reyes
Fuente de la imagen: mi instagram @artiagare
Sexo
Hoy vengo a confesarme, soy un vicioso, tengo vicios inconfesables y otros muchos más banales pero todos ellos vicios de esos que una vez empiezo me pierdo, y estos son los 4 que menos controlo.
Si la curiosidad es un vicio, que para algo escribo y hago yo mis listas, soy una de las personas más viciosas que conozco. Curioso por naturaleza y por afición, muchas veces con esta curiosidad me he ganado una algún que otro disgusto, pero como en todas las ocasiones las alegrías salen ganando siempre.
Aún recuerdo perfectamente cuando una mañana entré con mi padre en una pequeña tienda que había en el centro de la ciudad, yo no debía de tener más de 6 años, pero fue esa la primera vez que disfruté y degusté de los pistachos. Si, es algo que me pierde y los que lo conocen lo saben, y nunca faltan en cualquier acontecimiento al que me invitan. No rechazo procedencias pero si me tuviese que decantar por unos, los iranís son mis preferidos.
De mi siguiente vicio no tengo muy claro quién es la culpable, pero debe ser Maruja o Paquita estas dos mujeres regentaban un Kiosco en el que yo me dejaba la paga de la semana durante muchos años. Una bolsa de chuches compartidas ha iniciado muchas de las amistades que mantengo desde pequeño, ya que esto es algo que une mucho. Que si Palotes y todos los productos Damel, que si chicles de monstruos, que si las bolsas de gominolas interminables que comprábamos todos los viernes, o ese gran amigo cuyos padres trabajaban haciendo chuches y tenía una arsenal secreto en su casa. Daños colaterales, muchos dolores de muelas y visitas al dentista, pero a día de hoy mis hijos me esconden las chuches de Hallowen no sea que les desaparezcan por mi vicio incontrolable.
Y mi gran vicio inconfesable mucho más allá de una filia o una fobia sexual, mucho más atractivo que espiar a alguien mientras se cambia la ropa, con mas atracción que cualquiera de las posturas sexuales imposibles de una peli porno, con más morbo que la sutileza de la que insinúa pero no enseña. Os voy a contar mi vicio inconfesable… me encanta planchar. Que todo quede sin una arruga y que esté perfectamente doblado o en perchas.
Ya sabes cada uno con sus vicios hace lo que quiere.
Así que si un día me ves por la calle y llevo la camisa arrugada igual es porque he tenido una noche desenfrenada de ¡SEXO!
Caye
Fuente de la foto Pinterest
Adele – Hello
Hello, it’s me…
I was wondering
If after all these years you’d like to meet
To go over everything
They say that time’s supposed to heal you
But ain’t done much healing
Hello, can you hear me?
I’m in California dreaming about who we used to be
When we were younger and free
I’ve forgotten how it felt
Before the world fell at our feet
There’s such a difference between us
And a million miles
Hello from the other side
I must have called a thousand times
To tell you I’m sorry
For everything that I’ve done
But when I call
You never seem to be home
Hello from the outside
At least I can say
That I’ve tried to tell you
I’m sorry for breaking your heart
But it don’t matter
It clearly doesn’t tear you apart anymore
Hello, how are you?
It’s so typical of me
To talk about myself, I’m sorry
I hope that you’re well
Did you ever make it out of that town
Where nothing ever happened?
It’s no secret that the both of us
Are running out of time
Hello from the other side
I must have called a thousand times
To tell you I’m sorry
For everything that I’ve done
But when I call
You never seem to be home
Hello from the outside
At least I can say
That I’ve tried to tell you
I’m sorry for breaking your heart
But it don’t matter
It clearly doesn’t tear you apart anymore
Oh, anymore…
Hello from the other side
I must have called a thousand times
To tell you I’m sorry
For everything that I’ve done
But when I call
You never seem to be home
Hello from the outside
At least I can say
That I’ve tried to tell you
I’m sorry for breaking your heart
But it don’t matter
It clearly doesn’t tear you apart anymore
Adele – Hello
Supervivientes
Con el paso del tiempo te das cuentas que nada es como lo pintan. Que el mundo está para que tú, y sólo tú, lo descubras. Y que hay gente que viene, otra que va y algunos que…se quedan.
Con el paso del tiempo mi círculo de amistades se ha ido reduciendo por la sencilla razón que prefiero calidad a cantidad. Que no tengo interés en caerle bien a todo el mundo porque eso es, sencillamente, imposible. Y porque los que están a mi lado, simplemente, ESTÁN. A pesar de “mis días”. Esos días que no te soportas ni tú pero ellos sí.
Con el paso del tiempo he descubierto la necesidad de sacar de mi vida a algunas personas por higiene emocional. Gente que, en un momento determinado de mi existencia, lo eran “casi todo”. Y que en cierta parte del camino, y de forma escalonada pero dolorosa, muy dolorosa, se va perdiendo ese algo que nos unía.
Con el paso del tiempo, el destino se ha encargado de enseñar que tú no eras para ellos lo que ellos significaban para ti. Que donde creías que había una sólida amistad sólo era hipocresía. Y que esos en quien confiabas tus debilidades estaban deseando oírte para salir corriendo con el chisme.
Con el paso del tiempo, y las heridas abiertas, decides poner fin. Y, como en todas las rupturas, hay un síndrome de Estocolmo. Llegan momentos de soledad. Y toca ocupar esos huecos vacíos de amigos que no lo eran. Pero no a cualquier precio.
Con el paso del tiempo descubres que a tu lado aún siguen algunos SUPERVIVIENTES. Esos que ves de Pascuas a Ramos pero que han aguantado el paso de los años. Que conociste no recuerdas cuándo. Pero que saben y callan tus secretos de juventud.
Con el paso del tiempo descubres que esa vecina comparte contigo mucho más que un simple saludo callejero. Que estas a gusto a su lado. Y ella contigo también. Tropiezas con nuevas amistades que te saben hacer sentir especialmente bien. De esas con las que puedes ser TÚ. Sin miedo.
Con el paso del tiempo te das cuenta que la amistad no se mide por la cantidad de gente que puedas congregar en un sarao. Ni por los grupos de whatsapp que llevas en el móvil. Que no podemos pensar en quien no se lo merece. Ni dejar pasar las oportunidades sólo por anclarnos a aquéllos que fueron y ya no lo son. O que nunca lo fueron.
Porque el paso del tiempo me ha enseñado que la verdadera amistad no se mide ni caduca. Es un hombro silencioso. Es dar y darse. Es lealtad. Es hablar claro. Es mirar a los ojos y no decir nada porque no hace falta. Es quien se queda a tu lado aunque ya no tengas nada que ofrecer.
Es…NO JUZGAR.
Coco
Fuente de la fotografía: Pinterest.
No me gustan los lunes
No me gustan los lunes. No, no me gustan y no puedo ni quiero disimularlo.
No me gustan los lunes porque los horarios cambian. No me levanto cuando quiero, sino cuando el despertador me lo dice, por tercera o por quinta vez.
No voy al trabajo dando un paseo, sino que voy en coche, por una autovía en la que hay otros cuantos cientos de personas que están pensando lo mismo que yo. «Con lo bien que estaba yo en la cama». En el mejor de los caso no encuentro ningún otro impedimento que el tráfico, pero hace poco me encontré 4 accidentes en el carril contrario en el camino entre mi casa y la oficina, y eso da que pensar. Aunque no quieras, te da por pensar. ¿Pongo toda la atención que debo cuando conduzco? ¿Qué pasa si llego tarde a trabajar? ¿Y si tengo un accidente y ese día no llego?.
Afortunadamente llego al trabajo, pero gracias a las ultimas normas de mi jefe, en la mesa de la oficina no se puede tomar café, así que estoy pasando una clase de síndrome de abstinencia que no ayuda a que me mejore el humor.
Pasa el día entre trabajo y conversaciones con mis compañeras, que hacen el día mucho más interesante… y al acabar, la vida. Las típicas labores del día a día, un rato de estudio, otro de ocio (si se puede), cena, tele/libro y a dormir, sabiendo que aún quedan tres días iguales por delante antes de que llegue mi adorado viernes que es la víspera y el inicio de todo lo que más me gusta.
Viernes: amig@s, tiempo libre, ciudad, bares, teatro, conciertos, cine, risas… y sábado… y domingo…
Creo que queda claro cuales son mis preferencias, y desde luego que los lunes no lo son.
Lo único bueno de los lunes es que se que estás ahí para leerme y yo intentaré llevar a cabo lo que me propuse hace un tiempo…
Los lunes, con labios rojos, que así son menos lunes ( y además puedo dejar besos marcados para el resto de la semana).
Reyes
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Prisas
Prisas, prisas, más prisas, lo quiero para ya, es que no puedo esperar. ¿Dónde pone que es malo ir lento? Últimamente no se si es que yo soy demasiado lento o el mundo en general va muy deprisa.
No hay nada malo en parar un momento para encontrar tu ritmo, se ve que a mi me da buen resultado el bailar lento, y no es nada malo ya que asi puedo saborear y disfrutar de las cosas que estoy viviendo.
Hay veces que me encuentro gente que viven en una situación de optimismo peligroso y solo viven para adelantar acontecimientos, como si el tiempo se parara en ese exacto momento que nos estáis adelantando, que malo hay en dejar que las cosas lleguen poco a poco y dejar que las disfrutemos. Yo siempre he sido de los de disfrutar del gintonic y nunca me ha sentado bien esa última copa a las 4 de la mañana. Quizá sea por eso.
Con esto no estoy renunciando a las locuras, a esas cosas que hacemos espontáneamente y que luego siempre nos quedaran un fantástico recuerdo, de lo que sí que estoy en desacuerdo es de las locuras kamikaze, que esas sí que son peligrosas y sin sentido.
Si al final todo es muy sencillo y con los años te das cuenta que las cosas son mucho más fáciles de todo lo que nos planteamos en un inicio, al final lo que cuenta son,
Las horas de risas que te pegas con los amigos intentando arreglar el mundo.
Que llegue alguien que te importe y te arregle una semana de mierda con solo una mirada cómplice.
Esos momentos en los que no tienes que hablar para que todos los que te entienden, comprendan lo mucho que tienes que decir.
Ese instante en el que estas cagado porque no sabes si podrás responder a todo el cariño que te están dando.
Momentos en los que te das cuenta que te gusta alguien, porque cuando te pasa algo chulo es la primera persona a la que se lo va a contar.
Esas muchas veces que piensas que te estás poniendo ñoño y te das cuenta que lo que importa es sacar una sonrisa a esa persona que te gusta y que tu quieres.
¿Sabes de lo que me doy cuenta? Que para todo esto lo importante es ir despacio, para disfrutar y darse cuenta de las cosas
Así que ya sabes que la próxima vez que me metas prisas, te voy a decir que no tienes ni puta idea.
Caye
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Andrés Calamaro-FLACA
Flaca no me claves
tus puñales
por la espalda
tan profundo
no me duelen
no me hacen mal
Lejos
en el centro
de la tierra
las raíces
del amor
donde estaban
quedarán
Entre el no me olvides
me dejes nuestros abriles olvidados
en el fondo del placard
del cuarto de invitados
eran tiempos dorados
de un pasado mejor
Aunque casi me equivoco
y te digo poco a poco
no me mientas
no me digas la verdad
no te quedes callada
no levantes la voz
no me pidas perdón
Aunque casi te confieso
que también he sido un perro compañero
un perro ideal que aprendió a nadar
y a volver al hogar
para poder comer
Flaca no me claves
tus puñales
por la espalda
tan profundo
no me duelen
no me hacen mal
Lejos
en el centro
de la tierra
las raíces
del amor
donde estaban
quedarán
Pequeñas mentiras…sin importancia.
Celebrar los “taintantos” de alguien cercano como excusa para reencontrarte con familiares, amigos y conocidos. Y pasar un día entero comiendo y bebiendo sin fin a la par que contando batallitas, haciendo confesiones y sabiendo un poco más de cómo le ha tratado la vida a más de uno.
Algunos, con muchas horas de vuelo y miles de historias a sus espaldas. Otros siguen siendo muy ellos. Fuertes y libres. Como les gustaba apodarse en su tiempos de juventud. Los hay que, fieles a su forma de ser, siguen sin hablar mucho. Son más de escuchar. Y tú te sientes como en casa con alguien así. Que te deja hablar y te escucha.
No faltará el grupo que se enrede en una madeja de verdades a medias. Compitiendo para demostrar quien de todos ha sido el más feliz. O a cual le sonríe el éxito. Historietas de unos y otros disfrazadas para evitar descubrir la verdadera realidad de su existencia. Pequeñas mentiras…sin importancia.
Más de uno confesará cómo la vida le ha obligado a hacer algunas reformas en sus ideales. Sueños caducos y sueños aún por cumplir. Y habrá quien, con una palmadita en la espalda, le tranquilizará recordándole que eso no es bueno ni malo. Que cada uno vive su vida y la diseña como buenamente puede.
Reencuentros que no son catárticos. Ni profundos. ¡Afortunadamente!
Al calor del fuego volverán los mensajes sin palabras. Sólo sonrisas y miradas. No hace falta más. Como en los viejos tiempos. Porque aunque la vida les separó, el sentimiento no caduca. Ecos del pasado, recuerdos imborrables…¡Un auténtico filón!
Personas que se vieron separadas por la pereza, la distancia o el olvido pero que forman parte de nuestro ADN. Sin importar los años que pasen y por dónde les llevó la vida.
Personas…que no quedan atrás.
Coco
Fuente de la fotografía: Pinterest.
El punto de no retorno
El punto de no retorno es ese momento o lugar en el que hagas lo que hagas, volver atrás es imposible. Ese instante en el que da igual lo que ocurra alrededor pues el resultado de la acción no va a poder modificarse de ninguna de las maneras.
Que se lo digan a Valentino Rossi, que ahora no sabe que hacer para enmendar el desastre de Sepang y su patada a Marquez. Por mucho que lo intente, su imagen y su campeonato se han ido al traste.
Darse cuenta de que se está en ese momento crucial de toma de decisiones, justo antes de ese punto de no retorno, es lo realmente difícil.
Te puede ocurrir en cualquier situación de tu día a día: cuando hablas de más, cuando te enfadas de más o la más interesante, cuando te enamoras de más.
Si, enamorarse de más existe. Es esa sensación conocida como limerencia, en la que tu pensamiento se nubla, la otra persona pasa a ser el centro de tus días y llegas a pensar que han secuestrado tu mente pues eres incapaz de sacarle de tu cabeza.
Tengo una amiga que dice que su punto de no retorno está después de la tercera cita, así que si a la segunda ve que la otra persona no le «conviene» no le da la oportunidad de quedar una tercera vez, porque en otro caso, se enamora perdidamente.
Qué suerte tiene mi amiga, que es capaz de identificarlo y de poner medios para evitarlo… o no, porque si no pasa ese punto de no retorno no sabrá nunca qué hubiera pasado.
Lo malo del no retorno es que ves lo que va a ocurrir por anticipado y si no te gusta lo que ves, ya no hay remedio. En resumen, que te has enamorado y te sientes vulnerable. Dejas de controlar la situación, y a eso no estamos acostumbrados. El miedo a lo desconocido, a no ser capaces de decidir nuestro destino, nos hace muchas veces contenernos y no hacer lo que realmente nos pide el corazón.
Nacemos libres, pero nos aprisionamos con normas, compromisos, valores y el qué dirán. Algo que seguro no le pasaba a Groucho Marx pues fue en un momento de no retorno en el que dijo su famosa frase: «Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros.»
Reyes
Imagen: “Punto de no retorno” de Tatyana Druz via Pinterest
Si quieres saber cómo es alguien…
Sigo pensando en mis cosas y dentro de todo lo que me rodea hay algo que todos los días acaba ocupando una parte de mis pensamientos. Es curioso que ahora que lo escribo me suena realmente a algo importante, al menos para mí. Son de esas cosas que como no te las subes a casa están en mi mente el tiempo necesario.
Siempre he pensado que si quieres saber como es alguien de verdad lo único que tienes que hacer es abrir el maletero de su coche. Y observar la naturaleza, flora y fauna que aparece dentro de él.
Si lo que oís, el maletero del coche de una persona da muchísima información de cómo es esa persona. Seguro que más de una vez has pensado donde estará esa cosa que hace unas semanas que no ves, o esa carpeta de la charla con información de un curso, o esa bolsa con ropa de niño de 3 años que te dio la amiga de tu mujer, o las raquetas de tenis, pádel y squash, o el trípode de la cámara, o el inflable con forma de ballena del verano del 2011, el maletín de cuando viajábamos a Logroño, encendedores, bolígrafos, papeles del banco y la notaria, una manta, una chaqueta, tres paraguas, un caja de cd’s y ese regalo que compré las navidades pasadas que no se lo di a mi cuñado porque nunca lo encontré.
Todo esto es lo que ha salido de mi maletero esta mañana cuando me he dado cuenta que tenía que meter una cosa de considerable tamaño dentro de él.
Muchos de vosotros pensareis tú no tienes un maletero, tienes un vertedero. Pero que queréis que os diga, que soy una persona desordenada, pues si os hace sentiros mejor, pues incluso hasta os daría la razón.
Pero por muy desordenado que te parezca el maletero de mi coche y por consiguiente yo, te puedo asegurar que encontraría algo muchísimo antes que una de esas personas maniáticas del orden, de esas que se encuentran algo fuera de su sitio y se pillan un cabreo del quince.
La verdad es que muchas veces, tengo cosas mucho más interesantes que hacer que ponerme a encontrar el orden a algo.
Siempre he dicho que no es que yo sea desordenado sino que mi orden es distinto al tuyo y eso te altera. Pero tranquilo, respira cuenta hasta diez… Y acepta que no tendré orden pero me organizo muchísimo mejor que tú.
¿Cuándo nos lo enseñamos?
El maletero del coche, ¡Claro!
Caye
Fuente de la Foto Pinterest
My Chemical Romance – «Na Na Na»
Drugs, gimme drugs, gimme drugs
I don’t need ‘em, but I’ll sell what you got
Take the cash and I’ll keep it
Eight legs to the wall
Hit the gas, kill them all
And we crawl, and we crawl, and we crawl
You be my detonator
Love, gimme love, gimme love
I don’t need it, but I’ll take what I want from your heart
And I’ll keep it in a bag, in a box
Put an X on the floor
Gimme more, gimme more, gimme more
Shut up and sing it with me
(Na Na Na…)
From mall security
To every enemy
We’re on your property
Standing in V formation
(Na Na Na…)
Let’s blow an artery
Eat plastic surgery
Keep your apology
Give us more detonation
(More! Gimme more! Gimme more!)
Oh, let me tell ya ‘bout the sad man
Shut up and let me see your jazz hands
Remember when you were a madman
Thought you was Batman
And hit the party with a gas can
Kiss me you animal
(Na Na Na…)
You run the company
Fuck like a Kennedy
I think we’d rather be
Burning your information
Let’s blow an artery
Eat plastic surgery
Keep your apology
Give us more detonation
And right here
Right now
All the way in Battery City
Little children
Raise their open filthy palms
Like tiny daggers up to heaven
And all the juvee halls
And the ritalin rats
Ask angels made from neon
and fucking garbage
Scream out «What will save us?»
And the sky opened up
Everybody wants to change the world
Everybody wants to change the world
But no one,
No one wants to die
Wanna try, wanna try, wanna try
Wanna try, wanna try, oh
I’ll be your detonator
(Na Na Na…)
Make no apologies
It’s death or victory
On my authority
Crash and burn
Young and loaded
Drop like a bulletshell
Dress like a sleeper cell
I’d rather go to hell
Than be in purgatory
Cut my hair
Gag and bore me
Pull this pin
Let this world explode
