Me copian, luego existo.
Me copian luego existo, y además es señal de que hago las cosas bien.
He de reconocer que me da mucha rabia que me copien, ya sea en lo que hago, en lo que digo o en lo que visto. Me da rabia y mucha, así que no se me ha ocurrido otra cosa que buscarle una explicación a este tipo de comportamiento.
Está claro que todos copiamos, va en nuestra naturaleza, es la manera en la que aprendemos a hacer las cosas. Para aprender a hablar, imitamos a los que nos rodean, para aprender a dibujar, copiamos. Imitamos los comportamientos de nuestros mayores y queremos ser como nuestros ídolos.
Si, todos copiamos, y Emilio Duró nos lo recomienda para aprender a ligar: «ve a la discoteca, observa el comportamiento del que más liga, y después hazlo tú igual, si a él le funciona, ¡a ti también!»
Si, si algo funciona, es porque está bien hecho, y es indudable que la manera más fácil de hacer las cosas bien a la primera es imitando a otros que ya han triunfado, pero ¿dónde queda nuestra creatividad? ¿Y nuestro amor propio? ¿Que hay del placer de experimentar el éxito por nuestra propia iniciativa?.
No entiendo a la gente que hace de la copia su forma de vida. Son muy buenos imitadores, pero ¿que les pasaría si se quedaran sin modelo? El día en que se vean en una situación de la que no tengan una referencia, lo van a pasar mal, muy mal. No van a tener capacidad de reacción, no van a saber qué hacer para solucionar un problema y lo que es peor, no van a ser capaces de salir airosos.
Por otro lado, esos que sirven de modelos, en un principio no saben como gestionar eso de tener imitadores. No es agradable que te copien, me consta, pero nadie te puede quitar el placer de haber sido el primero en hacer algo. Tal vez hasta que has llegado a que te imiten te has equivocado muchas veces, y así has aprendido. El que viene detrás y se sube al carro se ha saltado ese paso y no podrá avanzar nunca, siempre irá a rebufo, pero no podrá adelantarte porque no está preparado para enfrentarse a lo desconocido, y tu si, ya lo has experimentado.
Este es un llamamiento a los imitadores del mundo: Sed creativos, proponeos retos, aprended por vosotros mismos. El día que experimentéis el éxito por una propuesta creativa entenderéis de lo que hablo.
Y vosotros los imitados, alegraos de ser modelos a seguir y compadeced a esas pobres almas, que no dan para más.
Reyes
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¿Qué coño está pasando?
No sé si os habéis dado cuenta pero algo está cambiando en el ambiente y no es precisamente que estemos en primavera, a 37 grados pero primavera.
Nos han empapelado las calles y a todas horas, incluida la de la siesta, pasa el coche con la musiquita estridente, ahora ya sí que no nos escapamos, el próximo 24 de Mayo hay elecciones.
Como persona que vive el día a día de su ciudad, de su comunidad y de su país, me resultan curiosas una serie de cosas que suelen suceder como los mundiales y las olimpiadas cada cuatro años y me hace preguntarme ¿Qué coño está pasando?
Los políticos se echan a la calle, esto es alucinante, en los últimos cuatro años ¿cuando han salido a hacer el ridículo como lo hacen ahora? Mercados y mercadillos de España prepararos para recibirlos. ¿Esta gente no tiene familia o amigos que le diga que están haciendo el ridículo?
No entiendo como hay gente que de profesión es político, debería estar prohibido. Tener un puesto en política sin experiencia real en el mundo de la empresa o como profesional en un ámbito determinado es bastante temerario y peligroso.
Las promesas, esto sí que es bueno, pueden prometer y prometer con tal de ganar, pero luego son los de la excusa convincente.
Completar una lista electoral debe ser algo muy chungo con los tiempos que corren, y no te digo nada conseguir interventores para el día de las elecciones. El otro día pasaba por delante de la sede de un partido que se presenta a las elecciones y en la puerta había una persona hablando por teléfono y diciendo, si me consigues tres interventores no sé lo que te regalo o te hago, esto debe ser lo que se llama el subidón de ser político (o era el prometer y prometer hasta…).
Da bastante rabia como durante cuatro años no han querido saber nada y se han desentendido de aspectos que eran de importancia para una minoría, ¿Sabe que tiene niños y niñas campeones de España a los que no les ha prestado ni el mínimo interés? Ahora no vale a toda prisa querer hacerse una foto. Eso si, son unos auténticos artistas del «por el interés te quiero Andrés».
Señor asesor del político que hace el ridículo, si su objetivo es que este en boca de todos enhorabuena, no obstante igual que las reglas del juego en la sociedad actual y en la forma de relacionarnos han cambiado, gracias a Dios, cambie usted la forma de hacer campaña que no estamos en los ochenta.
Conozco gente y tengo amigos y amigas que se presentan a estas elecciones, de todas las ideologías, en eso no me suelo fijar mucho, soy mucho más de la persona, y con todos ellos tengo la misma sensación y es que son personas que a día de hoy pueden aportar mucho, ya que tienen un contacto real con la sociedad y son buenísimos profesionales en sus respectivos ámbitos de trabajo. Porque estos no son políticos de profesión, son profesionales que se han metido en esto porque es su momento de hacer algo por el resto de la sociedad.
Si como decía Forrest Gump tonto es el que hace tonterías, desconecta hasta el día 25 de Mayo porque en gran parte estamos rodeados.
Caye
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La Tormenta de Arena – DORIAN
La Tormenta de Arena
Te he perdido entre la gente,
te he adorado y te he odiado,
y en el fondo sabes bien
que en los peores momentos
llevas dentro un ángel negro
que nos hunde a los dos.
Y cuando llega el nuevo día
me juras que cambiarías si,
pero vuelves a caer.
Te dolerá todo el cuerpo,
me buscarás en el infierno,
porque soy igual que tú.
Todo lo que siento por ti, sólo podría decirlo así.
Todo lo que siento por ti, sólo sabría decirlo así.
Para viajar a otros planetas
por corrientes circulares,
te di una cápsula especial.
Pero ahora tú cabeza
es una tormenta de arena
y cada noche una espiral.
Y cuando llega el nuevo día
me juras que cambiarías si,
pero vuelves a caer.
Te dolerá todo el cuerpo,
me buscarás en el infierno,
porque soy igual que tú.
Todo lo que siento por ti, sólo podría decirlo así.
Todo lo que siento por ti, sólo sabría decirlo así.
Todo lo que siento por ti, sólo podría decirlo así.
Todo lo que siento por ti, sólo sabría decirlo así.
Todo lo que siento por ti, sólo podría decirlo así.
Todo lo que siento por ti, sólo sabría decirlo así.
Carta a mi mejor amigo
Si, esto que vas a leer es una carta, aunque no está escrita con papel y boli ni la has recibido en el buzón de tu casa como me hubiera gustado, pero ya sabes que soy de dejar todo para última hora y no me da tiempo a otra cosa, así que te tendrás que conformar.
Amigo:
Hoy es un día especial, por lo que tú y yo sabemos, tan especial como cada día en el que hemos compartido un café, un vino, unas risas o una de nuestras conversaciones inspiradoras. Hoy es el día en el que quiero contarte lo que siento y por qué te llamo AMIGO, así en mayúsculas y con todas las letras A M I G O.
He empezado diciendo que esta es una carta a mi mejor amigo, así en masculino, con una «O» bien grande porque eres mi amigo, no mi amiga. Porque amigas también tengo, pero no se por qué razón siempre he tenido más conexión con los chicos en determinados niveles de amistad, aunque para la mayoría de la gente la amistad entre hombres y mujeres no se entienda como «algo normal».
Tú eres mi mejor amigo, pero sabes que no eres el único. No se si eres celoso pero yo no lo soy, y tengo varios mejores amigos de la misma manera que no me importa compartirte. Es más, para mi es un orgullo saber que mis mejores amigos tienen otros mejores amigos, significa que los he elegido bien. Además de mi hay más gente que los quiere y eso debe ser por algo. ¿O no?
Te quieren, pero no se si te quieren como yo, porque yo te quiero principalmente de manera egoísta. Si, egoísta. Te quiero porque eres bueno para mi. No me vayas a entender mal. Eres bueno para mi, porque la influencia que ejerces sobre mi, me hace ser mejor.
Contigo puedo ser 100% sincera. Te puedo decir lo que pienso tal cual y no necesito filtrar mis ideas ni mis sentimientos por el «¿Qué pensará?». Pienses lo que pienses, me lo vas a decir igual, lo se, y me reconforta.
Me ayudas sin juzgarme, me das tu opinión, pero no esperas que te haga caso, tengo la libertad de ser yo la que tome mis decisiones, y no me lo echarás en cara.
Me haces pensar. Mi mente da muchas vueltas, y con nuestras conversaciones, muchas más. Me ayudas a ser mejor persona, mejor profesional y mejor amiga.
Contigo he aprendido muchas cosas, a ser paciente, a ser fuerte, a retirarme cuando no tengo las de ganar, o cuando no tengo la razón.
Algunas veces, las menos, he sido yo quien te ha puesto las pilas, y lo mejor ha venido cuando me has dado las gracias. No hay nada mejor que escuchar a un amigo darte las gracias. Así que déjame que hoy te las de yo a ti.
Gracias por ayudarme a ser quien soy, por animarme a asumir retos, por aconsejarme que le restara importancia a las cosas que no la tienen y por alentarme para que cada día de un paso más de camino a mi objetivo.
Gracias por dejarme tu hombro para llorar, por celebrar conmigo mis éxitos y compartir los tuyos. Gracias por esos días de sushi, que son un paréntesis a la monotonía y que me ayudan a escaparme muy lejos aunque solo sea mentalmente.
Gracias por ayudarme a imaginar como puede ser mi vida en un futuro que cada día veo menos lejano.
Gracias por dejarme formar parte de tu vida y ser una parte tan importante en la mía.
Gracias, simplemente por estar ahí.
Te quiero, amigo.
Reyes
P.D.: Sabes que la carta es para ti, aunque a los demás seguro que también les sirve. 😉
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La palabra maldita
Llevo dos años con una relación complicada con una palabra que durante este tiempo, me ha servido para acompañar y ayudar a personas y organizaciones en su desarrollo empresarial y personal. Esta palabra, no es otra, que la palabra COACHING.
Reconozco que mi formación en Coaching me ha servido para dos cosas, la primera para tener unas herramientas con las que poder actuar en todos los procesos que realizo, bien de Coaching, Mentoring o Consultoria y ser más efectivo en la consecución de objetivos y en la toma de conciencia de las personas con las que trabajo. Y la segunda es que ya se lo que no es Coaching para mi, y esto lo tengo claro desde el principio y no me van hacer bajar del burro.
Estoy harto de los que practican el Coaching del grito, del espectáculo de mariachis, de los palmeros, de la estafa piramidal, del me aprovecho de tu baja autoestima, del hacer daño gratuito, del tonto motivado, del generar problemas para luego ser el ser supremo salvador de todos tus palmeros, de la falta de agradecimiento y del victimismo barato, de la venta de penas y penurias, del engaño para tu propio beneficio económico, del sacrificar peones para salvar tu corona.
Hay una frase que me viene últimamente mucho a mi cabeza. Somos lo que decimos, somos lo que hacemos y añadiría que somos parecidos a aquellos con los que nos relacionamos. Yo con todo esto que mi cabeza me va dictando, no quiero ser mejor que nadie, ya que tengo muy claro quién soy, qué quiero, qué necesito para conseguirlo y quienes son mis compañeros de viaje.
No reniego de mi pasado, ni de los magníficos formadores y compañeros que he tenido de los que he aprendido muchísimas cosas, pero en mi toma de conciencia yo soy libre de elegir, y tu espectáculo rancio no me va. Acepto lo que no puedo cambiar y cambio lo que puedo cambiar.
¿Sabes con qué me quedo? Yo me quedo con la humanidad, humildad y sentido del humor de las 18 personas con las que compartí el workshop Lidera tu vida que impartió mi amigo y maestro José Luis Fuentes el sábado pasado. Gracias a todos por lo que me hicisteis pensar, pero sobre todo gracias por hacerme recuperar mi confianza en la palabra COACHING.
Caye
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Count On Me – BRUNO MARS
If you ever find yourself stuck in the middle of the sea
I’ll sail the world to find you
If you ever find yourself lost in the dark and you can’t see
I’ll be the light to guide you
When we are called to help our friends in needYou can count on me like 1, 2, 3
I’ll be there
And I know when I need it
I can count on you like 4, 3, 2
And you’ll be there
‘Cause that’s what friends are supposed to do, oh yeah
Ooooooh, oooohhh yeah, yeah
If you’re tossin’ and you’re turnin’
And you just can’t fall asleep
I’ll sing a song beside you
And if you ever forget how much you really mean to me
Every day I will remind you
Oooh
We find out what we’re made of
When we are called to help our friends in need
You can count on me like 1, 2, 3
I’ll be there
And I know when I need it
I can count on you like 4, 3, 2
And you’ll be there
‘Cause that’s what friends are supposed to do, oh yeah
Ooooooh, oooohhh yeah, yeah
You’ll always have my shoulder when you cry
I’ll never let go, never say goodbye
You know…
You can count on me like 1, 2, 3
I’ll be there
And I know when I need it
I can count on you like 4, 3, 2
And you’ll be there
‘Cause that’s what friends are supposed to do, oh yeah
Ooooooh, oooohhh
You can count on me ‘cause I can count on you
Tú antes molabas
No sé si me leerás pero tengo que decírtelo, hay muchas cosas de las que nos arrepentimos y otras muchas más en las que nos equivocamos. Yo la he cagado mil veces, y mil más que me quedarán. Yo me he lamentado de muchas cosas en la vida, cosas triviales y cosas importantes, pero ¿sabes qué?
Deja de pelearte con el mundo y aprende de todo lo que tienes muy cerca de ti.
Piensa un poco y plantéate si estás haciendo las cosas por necesidad, por felicidad o por miedo.
Hay veces que es difícil diferenciar entre ser amables y solidarios y permitir que otros se aprovechen de ti. Vives muy preocupado por lo que los demás piensen de ti. Deja de gastar tu energía en complacer a los demás.
Tu mayor preocupación, es que vives en un constante ¿Qué es lo que opinan los demás de mi? Joder, pregúntaselo ya de una puñetera vez y deja de hacerte pajas mentales.
Partes de un error que te hace daño, y es que para ser buena persona hay que darlo todo por los demás, te equivocas, se da a los demás cuando has cubierto tus propias necesidades. Lo primero tú, ya que si estás en tu caos interior ¿cómo vas ayudar a los demás? No soy de refranes pero en este caso sí: el burro delante para que no espante.
No postergues más las cosas que tenias que hacer ayer, ¿Cuánto tiempo pasas lamentándote del tiempo que has perdido por no echarle huevos en el momento adecuado?
Hablando de todo esto, siempre has sido de pedir permiso, en vez de pedir perdón. Y luego vienen las lamentaciones y el “si la idea fue mía”, pues si fue tuya, arriésgate ya de una vez.
Déjalos ir, no son tus amigos, ya no tienen nada que ver contigo, han cambiado. ¿Qué consigues empeñándote en estar con ellos?
Olvídate de los rencores, ya que son como ulceras sangrantes y nos quitan mucha vida. Ríete más, que eso si que les jode.
Y luego como, estas en todos los saraos, vienen las preocupaciones por las cosas que no dependen de ti. Y los consiguientes dramones en los que te ves atrapado.
¿Sabes qué es lo más importante de toda esta historia? Como decía Michael Jackson, el hombre que hay en el espejo.
Tú antes molabas, ahora… depende de ti.
Caye
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Nunca Tendré- COTI
Nunca tendré tu amor
nunca tendré tu amor.
Tengo que ser fuerte
ya crecí lo suficiente.
Me choqué 40 veces y aprendí
al menos creo que esto fue lo que aprendí.
Los pies sobre la tierra
aunque pise barro y mierda.
Tengo que quedarme quieto en un lugar
en donde ya nada pueda hacerme volar.
Pero nunca tendré tu amor.
nunca tendré tu amor.
Nunca tendré tu amor
nunca tendré tu amor.
Pasaron muchos años
ya nada parece extraño.
Tengo un día bueno y otro de terror
hasta el cansancio nada fue un error.
Los pies sobre la tierra
aunque pise barro y mierda.
Tengo que quedarme quieto en un lugar
en donde ya nada pueda hacerme volar.
Pero nunca tendré tu amor.
nunca tendré tu amor.
Nunca tendré tu amor
nunca tendré tu amor.
Sin hablarte, sin tocarte
con la música a otra parte.
Sin probar tu nueva droga
sin poder cortar la soga.
Sin pasear perro ni gato.
y darte guerra por un rato.
Sin creerme Don Quijote
sin mostrar mi nuevos dotes.
Sin regalarte me escuchas
que te brinca nena goza.
Sin comer los mejillones
sin mostrarte los millones.
Sin hacerte 100 canciones
Así nunca, nunca, nunca, nunca, nunca tendré tu amor.
Así nunca tendré tu amor
nunca tendré tu amor.
Nunca tendré tu amor
nunca tendré tu amor.
nunca tendré tu amor.
nunca tendré tu amor.
nunca tendré tu amor.
Releyendo «El Principito»…
“Cuando tenía seis años, vi una vez una imagen magnífica en un libro sobre la Selva Virgen que se llamaba «Historias Vividas…”.
Así empieza “El Principito”, el único libro que aún me acompaña en mi mesilla de noche desde la primera vez que lo leí.
¿Cómo eran las cosas cuando era una niña de seis años?
Esta pregunta, como pasa cada vez que lo leo, lleva varios días revoloteando por mi cabeza sin una respuesta que me convenza del todo. No sé por qué. Ni me interesa mucho ese por qué. Simplemente está ahí.
No soy de esas personas que se quedan ancladas en el pasado. Ni vivo de recuerdos. El ayer fue ayer y mañana…ya veremos. Lo importante es hoy. Pero reconozco que eso de volver a la infancia de vez en cuando está bien. Sobre todo cuando te encuentras situaciones que no sabes cómo narices resolver. Sí. Porque muchos de los problemas que nos preocupan hasta quitarnos el sueño dejarían de ser problemas y serían simples “baobabs” si los viéramos con los ojos de nuestra infancia.
Hablo de esa niñez donde la prisa no existía y el tiempo pasaba despacio. Se jugaba sin prisas. Y se vivía en la calle. Y reíamos, llorábamos, sentíamos…de verdad. Sin excusas. Esa infancia de caer y levantarnos día sí y día también. Aprendiendo la importancia de las cosas y poniendo el corazón en cada paso. Sin prejuicios.
Esa etapa que pasamos descubriendo historias que se quedaron en un rincón del alma y del que ya nunca salieron. Curioseando. Con la necesidad de comprender todo lo que pasaba a nuestro alrededor. Comprobando cómo algunas cosas dependían de ti, y para otras, necesitabas un amigo, ese “zorro” que todos necesitamos. ¡Qué importantes eran los amigos!
Una infancia donde no existía el miedo. O los límites. A pesar de esas rodillas amoratadas y llenas de rasguños que lucíamos como auténticos trofeos de guerra. Ese miedo que, con el paso de los años, forma una parte importante de nosotros hasta el punto de llevarnos a hacer lo que uno debe en lugar de hacer lo que uno realmente quiere. Esos límites que, a medida que crecemos, entran en nuestras vidas para quedarse. Para no perdonar ni pedir perdón. Para no cambiar aquello que no nos gusta.
Los adultos ya no somos así. Hemos perdido mucho de nuestra niñez en el camino. Si nos caemos, rogamos -a quien haga falta- que nuestra caída no se note. Nos asusta el ridículo. No reintentamos las cosas. Ya no vamos a por todas.
De repente, empezamos a correr. Demasiado. Se nos olvida jugar. Dejamos de lado la inocencia, la inexperiencia y lo más importante, nuestros sueños. Perdemos la pasión, la curiosidad…y nuestra imaginación se convierte en una simple “caja” que usamos cada vez menos. La sencilla sabiduría de los niños da paso a la estupidez humana. Y buscamos la seguridad. El equilibrio… ¿o la supervivencia?
En el mundo de los adultos, nos olvidamos de estar al lado de nuestra gente viendo pasar el tiempo despacio. Hay tantas rosas iguales que no nos paramos a buscar la nuestra. El recuerdo desaparece y las ganas de aventura por el Universo de los Planetas…también.
Releyendo “El Principito” tantos años después de la primera vez, es imposible no echar de menos esa época donde éramos felices con pequeñas cosas. Y me doy cuenta con rabia, con mucha rabia, de mi incapacidad para ver más allá. De lo limitada que me he vuelto con el paso de los años al confundir una boa tragándose una serpiente con un simple sombrero.
¿Cuántas cosas se pierden mientras crecemos?
¿En qué momento dejé de ser aquella niña que se ponía el mundo por montera?
«Todas las personas mayores han sido niños. Pero son pocas las que lo recuerdan» (El Principito)
Coco.
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Todo es relativo
«Nada es absoluto, todo es relativo» palabras que se le atribuyen a Einstein y que yo se las oigo a todos los que me rodean como si fueran propias, y es que lo son. Cada uno de nosotros vemos las cosas de diferente manera y si , puede que varios puntos de vista coincidan, pero nunca lo van a hacer al 100%.
Cada uno de nosotros está hecho de diferente manera. Y digo «está hecho» porque al igual que nuestro cuerpo, nuestra mente «se hace». Se hace de nuestras vivencias, de la educación que nos dan y de la que recibimos, de lo que vivimos, sentimos y experimentamos. Cada uno de nosotros tiene un umbral diferente del dolor y una manera distinta de gestionar los sentimientos. Cada uno de nosotros tenemos nuestros problemas, y para cada cual, los suyos son los más importantes, porque son los que le influyen directamente. Ya le puedes decir a alguien que no se preocupe, que siempre hay alguien que está peor, incluso ponerle un ejemplo, pero que sepas, que no te va a servir de nada.
Tú has discutido con alguien a quien quieres, no has facturado lo suficiente este mes, o no vas a llegar a cumplir con algo que prometiste. Se te ha ido alguien cercano, no tienes nada en lo que invertir tu tiempo o te has enamorado de alguien con quien crees que no tienes nada que hacer.
¿Cuál de estos problemas es el más grave? Seguro que cada uno de nosotros elegimos uno distinto, según lo que hayamos vivido y lo que veamos a nuestro alrededor.
Yo tengo problemas igual que tú, y no me atrevería por nada del mundo a decirte que los míos son más graves que los tuyos, ni consentiría que me lo dijeras tú. Lo que me gustaría es que fuéramos capaces de utilizar esa misma relatividad para evaluar los éxitos, y así cada vez que consigamos algo, por muy pequeño que sea, lo comparemos con nuestra situación anterior, y como éxito que es, lo celebremos.
Vamos a minimizar problemas, a maximizar éxitos, a ser justos con nosotros mismos y con los demás. Vamos a respetar lo que piensa el de al lado, a dejarlo que piense por si mismo y que tome sus decisiones.Vamos a dejarnos de verdades absolutas y a vamos a dar nuestra opinión como lo que es, un punto de vista. Vamos a relativizar, a poner todas nuestras percepciones en marcha y a dejarlas que fluyan en todas direcciones.
Vamos a poner a nuestro servicio la relatividad y a disfrutarla cada día para enriquecer nuestra manera de ver la vida.¿Cuento contigo?
Reyes
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Tengo DMAT
Tengo DMAT, si lo sufro, o lo que también podemos llamar Dolor Muscular de Aparición Tardía. Joder, suena algo chungo que te mueres, pero todos tranquilos que lo único que tengo son agujetas.
Si, después de tanto entrenamiento y fases varias del corredor popular, hice caso a mi recuperadora y a mi entrenador (esto ha sonado muy profesional), y estoy haciendo ejercicio fuera de lo que viene ser correr dos días a la semana.
Trabajo de fortalecimiento en gimnasio que lo llaman, hacia como 20 años que no pisaba un gimnasio con sus pesas, mancuernas, bancos, maquinas y demás elementos de tortura.
Es curioso como las cosas que más me gustan siempre van o han ido precedidas de rechazo, incertidumbre, sufrimiento o dolor en su fase inicial, y la verdad es que me hace pensar si estoy potenciando mi parte sadomasoquista.
Ese momento que pruebas por primera vez la cerveza, yo me dije a mi mismo esto no lo voy a beber yo en la vida. Este sabor amargo, vamos que ni de coña me pido yo unas cañas!! ¿Qué un Gintonic? No, no gracias, yo no bebo colonia. ¿Que me estas contando un orujo para la digestión? ¡Vamos!, ya me tomo yo una sal de frutas. Venga, ¡¿a quien quieres engañar?! Todos nos hemos visto en una parecida en nuestros años mozos y ahora matarías por esa cervecita bien fresquita, o por ese Gintonic bien preparado.
El amor también duele al principio, en esa fase en la que vives en la incertidumbre de si la otra persona siente lo mismo que tu. Esos momentos en los que no sabes si vas a ser correspondido. Muchas veces no es que tengas miedo de enamorarte otra vez, lo que suele pasar es que tienes miedo de que vuelva a ocurrir lo mismo que te hizo daño. Pero ¿quién se acuerda de eso cuando estas con la persona que llena tu vida? Nadie.
Cuando tienes un nuevo trabajo o emprendes algo, también acojona al principio por la incertidumbre, por el ¿y ahora qué?. Siempre he tenido claro que los que renuncian son los que hacen incrementar las estadísticas, ya que los que realmente fracasan son muy pocos. Cuando lo consigues no hay mayor satisfacción personal que el éxito en lo que te propones.
¡Qué pereza ponerme hacer ejercicio! Anda que no lo he pensado yo veces, incluso me he inventado miles de historias para no hacerlo: que si hace frío, que si hace calor, que si no tengo tiempo… (seguro que tú tienes muchas más excusas que apuntar aquí).
Es en este momento que se te acaban las excusas cuando empiezan las agujetas, pero tómatelo como el dolor previo al sentirte bien y con mayor energía, a mejorar tu aspecto físico, a aumentar tu fuerza y elasticidad, a dormir mejor, a reducir tu fatiga y liberar ansiedades y tensiones, a ganar confianza en todo lo que te propongas y también por que no, a conocer gente.
Todo lo bueno empieza con un poco de miedo o dolor. Doler duele pero cuando todo pasa y se normaliza…¡Cómo se disfruta!
Lo que yo te diga que esto del dolor me está gustando.
¿Será el momento de pasarse al “Sado”?
Caye
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Entre la espada y la pared-Fito & Fitipaldis
Entre lo amargo del café
Quedó el aroma y el calor
Lo que me dio, me lo dejó
Cuando se fue
Con la certeza y la razón
De sabe Dios quién sabe qué
Que lo invisible existe sólo porque no se ve
No soy la foto del carnet
No soy la luz en el balcón
Yo solo soy el que llegó
Y el que se fue
No sé muy bien a dónde voy
Para encontrarme búscame
En algún sitio entre la espada y la pared
Las nubes con el viento siempre están cambiando
Quizás podamos ver el sol de vez en cuando
Puede ser que todo vuelva a ser
Cuando es tarde para responder
Que nunca más
Voy a quedarme en este mar
Aunque me estrelle entre las rocas
Aunque me pise el mismo pie
Que antes beso mi boca
No encontrar el equilibro Y agarrarse
Lo contrario de vivir es no arriesgarse
O quien sabe qué
Oh no no no
Maldita noche que pasé
No sé muy bien por qué razón
Que sin dormirme te soñé
Me pareció escuchar tu voz
Toda la culpa es del café
Que me recuerda tu sabor
Y fue la voz que no escuché
Y fue el silencio el que me despertó
Toda la culpa fue del aire que rozó mi piel
De la piel que me guardó el calor
El mismo con el que forjé
Mi oxidado corazón
Las cosas que no pueden ser
Son todas las que he sido yo
Las mezclas no me salen bien
Sexo, drogas, rock & roll
Sexo, drogas, rock & roll
…la sangre altera
Y de nuevo moqueo, estornudos, picor de ojos, agotamiento, fatiga… ¡Volvió la alergia!
Así son los síntomas que sufro todos los años por estas fechas. O dicho de otra manera: Tengo una “reacción de hipersensibilidad frente a cualquier sustancia que mi organismo perciba como nociva”. Parece que mi sistema inmunológico ha entrado en acción al detectar agentes extraños y en esta época…han aumentado los efectos.
Y es que eso de que la primavera la sangre altera es una verdad ¡como un templo! Aunque los hay que dicen que es importante conocer los síntomas de las alergias para estar alerta. Que estos elementos nocivos pueden aparecer en cualquier lugar y en cualquier estación del año. Según los expertos, son fáciles de reconocer y será verdad porque un no sé qué ya me había avisado de que algo no iba bien.
Miento: sí sé qué. La culpa de todo esto la tiene la estupidez humana que, a pesar de los años que llevo por aquí rondando, no deja de sorprenderme. Y parece, a la vista de mis males, que algunos se vuelven más estúpidos en primavera o, sinceramente, es su estado natural y yo tengo la mala suerte de cruzarme, ahora más que nunca, alguna que otra manada de oscuros seres infectos.
No sé si habréis notado que pulula por ahí, como el polen en el aire, una gente (por decirles algo cariñoso) que disfruta humillando a los demás con el único objetivo de hacer reír a su cuadrilla o provocar placer a sí mismo. Sí. Esos monos de feria que les pone el dolor ajeno y cuantos más palmeros haya a su alrededor, más en su papel están. Si es así, ojito ¡Esa gentuza provoca un intenso picor de ojos de lo más molesto!
Moqueo y estornudo cada vez que “huelo” a determinados personajillos que se dedican, día sí y día también, a manipular y a hacer culpables a los demás de todos sus errores. Claro, como ellos en realidad son una panda de frustrados inútiles, nada como atacar la autoestima de todo aquel que se atreva a hacerle sombra. ¡Mucho cuidado! Algunos son puros psicópatas que sólo buscan conseguir sus objetivos sin importar a quién destruyen por el camino.
Me agotan, hasta la fatiga, esos liantes insatisfechos de color gris que se dedican a criticar sin tregua porque su vida es muy, pero que muuuuuuuy, aburrida. ¿Su especialidad? Quitarle la piel a tiras a todo bicho viviente ¡Pedazo de vulgares envidiosos! Fáciles de identificar: son auténticos chupópteros de medio pelo que sólo saben envenenar porque no tienen idea qué es brillar por sí mismos.
Y cada vez que oigo a alguien conspirar ¡otro ataque de tos! Me refiero a esos chismosos resentidos por vete a saber qué. Mediocres que no sólo repiten los chismes sino que algunos intentan mejorarlos pero, por suerte, no siempre se salen con la suya. Reptan mejor que las serpientes porque no saben ir de frente por la vida. Ni idea tienen de eso que se llama «coger el toro por los cuernos»… ¡son auténticos cobardes!
Afortunadamente, siempre hay una buena noticia: El antídoto es fácil de administrar. Los especialistas aconsejan tantas dosis como sean necesarias para mantener a esa morralla lejos de nuestras vidas y, así, neutralizar sus efectos. Cerrar rendijas, puertas y ventanas. Hay que evitar que se cuelen por cualquier rincón. Fumigar si es necesario (hay elementos altamente peligrosos para la salud) y, sobre todo, respirar… “aire puro”.
Coco
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Pide por esa boquita
Muchas veces pensamos que los demás nos leen el pensamiento, que somos lo suficientemente claros como para que todos sepan cuál es nuestra opinión respecto de algo o incluso cuáles son nuestras intenciones. ¡Qué equivocados estamos! y que pena que sea así, porque esto nos da mil motivos para que se creen situaciones incómodas, confusiones y desaciertos.
Yo he llegado a un punto en que no me creo nada. Soy como Santo Tomás, a mí las cosas claritas y a poder ser, con pruebas fehacientes. Ya está bien de imaginar lo que piensan los otros y de interpretar lenguajes que no entiendo. Si no se algo, lo pregunto y el que quiera algo de mi, que me busque.
Ya está bien de esforzarse por los demás, de hacer de tripas corazón para no herir sensibilidades, y que luego te pillen en la mínima. Y todo esto es porque los demás no son conscientes de tus esfuerzos por hacer las cosas a su gusto, ni tú sabes siquiera si lo que haces es lo que el otro quiere. Y digo yo, ¿no es más fácil preguntar?
La próxima vez que me muerda la lengua, lo diré: me estoy mordiendo la lengua. Así la otra persona sabrá que estoy claudicando, y no porque me haya convencido con sus argumentos, sino porque lo he decidido así.
Cuando quiera hacer algo por alguien le preguntaré qué es lo que necesita. ¿No te ha pasado nunca que te has esforzado por hacer algo por alguien y el otro no lo ha valorado?. Un ejemplo fácil: quedas con alguien, mueves cielo y tierra para llegar a tiempo a tu cita y resulta que la otra persona llega tarde. ¿ Y si hubieras avisado de que no te daba tiempo a ser puntual? Seguramente tú hubieras llegado sin agobios y la otra persona lo hubiera agradecido porque también tenía el mismo problema.
El caso es que ahora me planteo estas preguntas cada vez que voy a hacer algo que me supone un esfuerzo y que considero que para mi es importante. ¿Hasta dónde estoy dispuesta a llegar? ¿Hasta cuándo seré capaz de mantener esta situación? ¿Lo hago por mí o por los demás? ¿Me lo han pedido o creo que es lo que quieren de mí?
Y para que no haya malos entendidos te voy a decir lo que espero de ti:
No me busques si no tienes claro lo que me vas a pedir, no me busques si no has pensado antes por qué motivo crees que te debo algo, y por encima de todas las cosas, no me busques para pedirme explicaciones de por qué no he hecho algo que tú querías que hiciera y nunca me pediste.
¿Quieres algo? ¿y a qué estás esperando? ¡Pide por esa boquita!
Reyes
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¿Quién es el culpable?
Joder que cabreo llevo, es la típica semana en que todo mi universo está contra mí.
Suena a excusa de las grandes cuando me lamento con esta frase, pero la verdad es que esta semana me siento así.
Y por eso, he decidido hablar conmigo.
¿Quién es el culpable?
YO
Cuando hablo, te escribo y estoy contigo….
Soy exigente, va en mi carácter.
Últimamente, me he dado cuenta de que si llego a un acuerdo con alguien de una manera fácil y sencilla, tengo que desconfiar de este acuerdo. No quiero que me den la razón como a los tontos.
Me considero una persona de las que les gusta tirar para adelante con todo lo que puede y más, me gusta arrastrar a los que tengo a mí alrededor, involucrándolos en todo lo que hago.
Soy sensible contigo, empatizo y conecto emocionalmente con mis palabras y mis gestos.
Herir tu autoestima no son mis formas, soy más de aclarar cuáles son los objetivos, reconocernos y ponernos a la misma altura. No nos sirve de nada el “Y yo más”.
El reconocimiento mutuo nos va a ayudar en todo esto.
Escucho todo lo que me dices y verifico que te comprendo correctamente con preguntas, que nos van a llevar a donde queremos ir.
Sé que lo desconocido nos da miedo, nos produce ansiedad y muchas veces frustración. Pero si o si tenemos que ir a por ello.
Gritar, amenazar, castigar o mostrarme agresivo y molesto no me va a ayudar a solucionar nada de nada. Y sé que con un poco de humor y distensión se arreglan muchas cosas, por no decirte que todas.
Dosifica, prioriza, separa los problemas, diferencia sus partes y encuentra el punto de equilibrio. Esto siempre nos ha ayudado, y me lo enseñaste tú.
Evitemos centrarnos en «tú tienes la culpa» y en el rencor, ya que todo eso es el pasado y no vamos a conseguir nada de nada. Miremos hacia el futuro y que no nos impidan ver las cosas tan chulas que nos quedan por hacer.
Dejemos a un lado la prepotencia, ya que solo vamos a conseguir empeorar las cosas.
No ignoremos lo que sentimos, ya que las emociones son tan importantes como las ideas.
Vamos a tener que repartir los esfuerzos entre lo que sentimos y lo que queremos solucionar.
El auténtico poder de un equipo radica en cómo se relacionan los que lo componen. Y tú y yo lo sabemos.
Gracias por escuchar las conversaciones con mi Ego.
Caye
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Personal Jesus-DEPECHE MODE
Personal Jesus-DEPECHE MODE
Reach out and touch faith
Your own personal jesus
someone to hear your prayers
someone who cares
your own personal jesus
someone to hear your prayers
someone who»s there
feeling unknown
and you»re all alone
flesh and bone
by the telephone
lift up the receiver
i»ll make you a believer
take second best
put me to the test
things on your chest
you need to confess
i will deliver
you know i»m a forgiver
reach out and touch faith
reach out and touch faith
your own personal jesus
someone to hear your prayers
someone who cares
your own personal jesus
someone to hear your prayers
someone who»s there
feeling unknown
and you»re all alone
flesh and bone
by the telephone
lift up the receiver
i»ll make you a believer
i will deliver
you know i»m a forgiver
reach out and touch faith
your own personal jesus
reach out and touch faith
Pasa la vida, paaaasaaaa la viiiidaaaa…
Un año más. Atrás quedan trescientos sesenta y cinco días de familia, amigos, trabajo…Un capítulo más del libro de mi vida. No sé cuantos folios han ocupado esta vez todos los segundos, minutos, días, semanas y meses practicando eso que Tomás Moro llamó “EL GUSTO DE VIVIR”.
Porque, queridos amigos, vivir es todo un gustazo. Y lo sabéis. A pesar, o gracias, a los amigos que has perdido en el camino o a los contratiempos que se han cruzado a lo largo y ancho del año. Aunque ya no seas el protagonista de tu vida, y sí actor secundario en la de tus hijos o de tu mascota. Aún sabiendo que ya no eres el ombligo del mundo y que la rutina es tan necesaria como el aire que respiras.
Alrededor miro y veo cómo se han ido acumulando momentos de todo tipo hasta completar el capítulo al que, hace apenas una semana, le puse fin. En mi memoria, y en la de mi móvil, se quedan parte de las imágenes que le han dado color a estas lineas en blanco y negro.
“Pasa la vida, paaaasaaaa la viiiidaaaa…” ¿Os suena esta canción? Siempre vuelve a mi memoria cada año por estas fechas. Cuando cumplo un año más. Y siempre para recordarme alto y claro que nada dura eternamente. Que al final de la tempestad viene la calma. Y que no es oro todo lo que reluce. Que sí. Que es cierto eso de que la vida está llena de problemas pero ¡¿Qué sería de nosotros sin ellos?!
Que hay que disfrutar de la belleza de lo sencillo…sin prisas. Y sin dejar para mañana lo que puedas hacer hoy. Pase lo que pase. Lo confieso: conmigo las cosas no son fáciles. Me gusta arriesgar. Y me gusta el ruido. Las risas. La música…y el silencio.Me gusta la adrenalina y… ¡Soy un puro contrasentido!
Pero ¡¿de verdad llegas a conocerte a lo largo de tu vida?!
Ya he empezado el siguiente capítulo. Armada de folios en blanco, bolígrafo y typex para llenarlo de historias .Y también vendrá, afortunadamente, cargado de dudas, incertidumbres, momentos felices (lo sé, siempre los hay), experiencias inolvidables y…alguna que otra traición. Todo ello forma parte de las reglas del juego.
Son los ingredientes necesarios para que cualquier editorial compre el libro de “TU VIDA”.
Coco
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Tres eran tres…
Tres eran tres las hijas de Elena, y los mosqueteros, los reyes magos, los tres cerditos, las protagonistas de «Cómo casarse con un millonario», «El bueno, el feo y el malo»… y unos cuantos más. Pues bien, yo me he dado cuenta de que el número tres es el número exacto de personas para que un equipo de iguales funcione.
Las compañeras de piso en mi «aventura madrileña» éramos tres, los Bacalaos somos tres, mi wassap esta lleno de grupos de tres: «Solo guapos», «Puntada sin hilo», «Las supernenas», «Vaya tres»… y os aseguro que todos esos grupos funcionan a la perfección.
Hacen falta tres puntos de apoyo para asegurar el equilibrio y hacen falta tres personas para asegurarse de que las cosas salgan bien. En los grupos de tres, cada uno tiene su papel, el líder, el opositor y el mediador y sí, el más duro siempre es el del mediador, sobretodo en los grupos de personas de carácter. La parte buena es que los papeles se van cambiando, y cada vez le toca a uno ejercer cada rol.
El numero tres el es ideal para ponerse de acuerdo, porque si hay dos opiniones encontradas, el tercero en discordia siempre tendrá que decantarse por uno u otro lado, y así, ganará la opinión de la mayoría, y las decisiones serán tomadas de manera justa, claro que el que toma partido tiene un papelón! (a mi que no me pillen).
¿Y para salir a ligar? ¡Siempre en equipos de tres! pues no me ha funcionado a mi eso… así cuando una de mis amigas ligaba, yo no me quedaba sola ¿O qué pensabas?.
Tres días, tres semanas, tres meses o tres años, son periodos en los que siempre ocurre algo. Al tercer día de hacer deporte aparecen las agujetas, a las tres semanas de hacer algo todos los días lo conviertes en un hábito, en tres meses cambia el tiempo y a los tres años se consolidan o se rompen las relaciones.
El caso es que el tres siempre significa cambio, movimiento, equilibrio y acción. A ver si no, por qué contamos hasta tres para empezar algo…o hacemos la cuenta atrás contando desde el 3.
Yo hoy estoy dispuesta a hacer algún cambio en mi vida, así que voy a empezar a contar.
¡Uno, dos y tres! ¡¡¡allá voy!!!
Reyes
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Cumplimos un año.
Llega el Viernes y hoy es el día oficial que cumplimos un año con vosotros, son muchas cosas desde que saltamos los tres cogidos de la mano a divertirnos con todos los que nos seguís.
Ha sido un año de muchas sensaciones, pero lo mejor de todo es lo jodidamente bien que nos lo hemos pasado con todo, con las ilusiones y con las desilusiones, con los encuentros y los desencuentros, con los amigos y los menos amigos, con vuestra participación, con vuestros comentarios, con nuestros amigos invitados, con las confidencias, con el atrevimiento y muchas otras cosas que no sé si contar…
Hoy estamos aquí sentados los tres y nos gustaría compartir con todos vosotros a donde nos ha llevado todo esto, que es a descubrir y aprender lo siguiente:
Coco
1.-La fuerza de las redes sociales.
2.-Desnudar mi alma a través del teclado. No ha sido nada fácil.
3.-Otra forma de hacer oír mi voz.
4.-La diferencia entre el lenguaje virtual y una charla entre amigos. Aunque el mensaje sea el mismo, hay que cuidar «las formas».
5.-Abrir bien los ojos para poder contar al mundo mi particular manera de ver las cosas.
Reyes
1.-La empatía es la que mueve el mundo.
2.-El número perfecto de personas para un equipo es 3.
3.-Tener un compromiso con los bacalaos me ayuda a cumplir mis objetivos.
4.-Las normas están para saltárselas.
5.-Soy capaz de hacer cosas que nunca hubiera imaginado. Escribir un post a la semana es una de ellas.
Caye
1.-He aprendido a ser más consciente de todo lo que me pasa y sucede a mí alrededor, ya que la inspiración usa muchos disfraces.
2.-No sé si será por esto de ser de ciencias, yo sé porque lo digo, pero se ha despertado en mí una pasión oculta, la interpretación de datos y las estadísticas en todos sus formatos, así como entender ciertos lenguajes que antes me sonaban a lenguas muertas. Y todo esto ¿Para Qué?, para saber dónde estamos, dónde vamos y hasta dónde queremos llegar.
3.-Se que juego en el mejor equipo, y que muchas veces me pongo muy mandón, pero sé que una conversación sincera con un vino y entre amigos lo arregla todo. Gracias Coco y Reyes no entendería esto sin vosotras.
4.-He descubierto por muchos mensajes personales y muchas conversaciones en sitios insospechados, que nos leéis muchísima más gente de la que podría haber imaginado. Y nos hace muchísima ilusión todo lo que nos comentáis, bien para felicitarnos, para decirnos lo que os había gustado un post en concreto y también nos gusta los que nos criticáis y nos sacáis esos fallitos que hay que pulir.
5.-Una vez en mi cabeza pensé que era posible hacer lo que hoy estamos haciendo y un año después gracias a todos vosotros es posible.
Como podéis ver son quince cosas que hemos aprendido teniendo, manteniendo y alimentando Te Conozco Bacalao, si nos dais tiempo o mejor si nos tomamos un vino juntos saldrían como mínimo quince mas.
Lo mejor de la vida es cuando encontramos personas que saben hacer de pequeños instantes GRANDES MOMENTOS DIVERTIDOS.
Gracias a todos.
Te Conozco Bacalao – Reyes, Coco y Caye.
Fuente de la foto: Te Conozco Bacalao
Viaje Con Nosotros- ORQUESTA MONDRAGON
La música es una pieza muy importante en la vida de Te Conozco Bacalao.
A lo largo de este primer año hemos expresado nuestro estado de animo a través de esas canciones que, de una u otra forma, hablaban de sentimientos, ilusiones, desengaños… Todas llevan una historia detrás: una recomendación de un amigo, la petición de una hija, el primer beso o esa que nos mueve a un ritmo loco y desenfrenado.
Para celebrar el primer año de vida de Te Conozco Bacalao hemos elegido una canción muy nuestra, que habla de lo que siempre hemos querido: que sigáis a nuestro lado en todo lo que nos espera.
Seguro va a ser mucho y muy grande.
¡Vamos a seguir liándola!
Coco-Reyes-Caye
AMIGOS CON MUCHO QUE CONTAR
Echando la vista atrás, a lo largo de este año, han sido muchos los bacalaos que han pasado por aquí. Amigos con mucho que contar.
Una mañana de verano, un buen amigo de Te Conozco Bacalao, Santi Botella, vino a visitarnos y soltó algo así como “TODAS LAS CANCIONES HABLAN DE MÍ”. Nos recordó el valor de la música, de esas canciones que son nuestras y hablan por nosotros. De esos momentos en que la música te busca, te persigue y… te encuentra. O esas letras que parecen escritas para ti. ¡Cuánta razón Santi!
Y unas semanas después, apareció Gracia Rodríguez con eso de “SELFIE-L A TI MISMO”. Hizo una magnífica radiografía del mundo selfie y se definió a sí misma como una pecadora más en esto enseñar la parte que más mola en las redes sociales de moda. ¿Puro exhibicionismo o un homenaje a ti mismo? Sea lo que sea, la máxima expresión de un “porque yo lo valgo” aún con la cara lavada y recién levantada o con los pies a la orilla del mar…ahhhhh, ¡y que levante la mano el que no ha pecado!
En pleno mes de agosto Laura Segovia nos hacía pensar y mucho con el compromiso. No hablaba de un compromiso cualquiera. “ME COMPROMETO CONMIGO MISMA”, dijo. Era el más importante. El compromiso con uno mismo para sonreír, para inventar, para imaginar, para…volverte a enamorar. Ese compromiso que permita equivocarte de vez en cuando y poder perdonarte. Porque, nunca lo olvides, eres al único a que debes rendir cuentas y a quien por encima de todo puedas decir mirándole fijamente a los ojos: Te quiero.
“CONFÍO EN TI, BACALAO”. Así se presentó Sergio Lopez. Confianza, una palabra cada vez más difícil de encontrar y más necesaria. ¿Eso se estudia? Fue la pregunta que lanzó. Después de leer atentamente sus palabras te das cuentas que es cuestión de honestidad, cortesía, compartir, ayudar a los demás y cumplir tus promesas. Cinco sencillas claves que están en nuestro manual de instrucciones. Que van con cada uno de nosotros. ¿Tan difícil es ponerlas en práctica?
Cristina Medina y Erica Sánchez nos dieron una lección. “CORRO Y SOY MUJER” decían. Correr para ser felices, para reír, para pensar, para…encontrarse a sí mismas. Solas o en compañía. Correr no significa ganar una carrera. Ni que vayas a solucionar tus problemas. No hace falta ser especial. Solo unas zapatillas y ganas de hacerlo. Correr es superación, disciplina, retos, motivación…y una válvula de escape. ¿Por qué no? ¡No hay nada imposible!
Entrado el otoño tuvimos la visita de Fernando Botella. De su mano conocimos un poco más de esas personas sencillas que uno se va encontrando por la vida de vez en cuando. “NO LES CREAS, SE LES RECONOCE CON FACILIDAD” repetía una y otra vez. Son gente especial. Se les reconoce porque les brillan los ojos y tienen un “no sé qué” cuando hablan de sus sueños. Tienen cosas que contar de verdad y viven la vida como una aventura. Solo tienes que ver que son arriesgados, valientes. A estas personas se les conoce bien cuando se les ve llegar. Y aunque se escondan…les vemos. ¡Cuánta verdad!
“¿SABES QUÉ? NO NECESITO TU APROBACIÓN” soltó Juantxo nada más entrar por la puerta. Y eso le hace sentir bien. Así como leéis. Intenta ser feliz y hacer lo que de verdad le apetece hacer. No escucha a la gente negativa ni hace absolutamente nada en su vida pensando en si le gusta a los demás. ¡Faltaría más! Todas las mañanas da los buenos días desde hace muchos, muuuuuuuuuchos años. Le gusta. Y le gusta arrancar sonrisas. Algo que comenzó como una obligación y terminó siendo una costumbre. Sonreír es más fácil que enfadarse y le gusta más. Sentirse bien para Juantxo es, sencillamente, otra forma de ver las cosas, Simplemente intenta disfrutar con lo que hace y lo hace. ¡Es fácil!
Arrancamos 2015 de la mano de Cris Alcázar. Claro, después de las Navidades, vino a charlar con nosotros de “EL CUÑADISMO”, esas opiniones absolutistas y motivadas de tu cuñado en la cena de Navidad alrededor de un redondo de carne y de vino a gogó. Hablando de oídas, sin contrastar la verdad. Dejándose llevar por cuatro palabrejas bien utilizadas en los medios. Y la verdad, después de leerla, es difícil no ser un cuñao ni caer en la tentación. ¡Temazo!
El 19 de febrero, día de su 50 cumpleaños, Santiago Lumbreras quiso celebrarlo con nosotros. Y vino a desnudarse. Su post “L, QUINQUAGINTA, 50” fue un repaso de la infancia, adolescencia y madurez que eligió vivir. Y, según sus propias palabras, no se queja. Porque, al final, somos nosotros mismos los que, más allá de las desgracias y las ausencias, nos creamos los problemas. Llegó el momento de reflexión frente al espejo y poder ver a alguien que ha sabido disfrutar de la vida; amar y ser amado; respetar y ser respetado; entender y ser entendido; perdonar y ser perdonado…pensad, dadle vueltas.
Y, cómo no, Jose Luis Fuentes también estuvo entre nosotros para hablarnos de algo que él conoce muy bien: el éxito. Porque, como bien dice, el mayor logro, y por ende, el éxito es ser feliz con quien somos, con quien nos rodea, orgullosos de nosotros mismos, cubriendo nuestras propias necesidades, amando sin depender… Y “NO TE DEJES ENGAÑAR: YA ERES UNA PERSONA DE ÉXITO”. Todos los seres humanos somos personas de éxito. Porque el éxito es la suma de pequeños logros que unidos entre si forman una gran masa emocional que se llama: Felicidad.
¿Qué os ha parecido?
Coco
Fuente de la fotografía: Nuestros amigos.
Sentido común
Es indudable que la primavera la sangre altera. El buen tiempo, las terracitas, que a las 21:00 es de día, y un comienzo de primavera viendo como todos los que tengo alrededor están muy contentos y ven como se están cumpliendo sus expectativas a mi me hace sentirme bien.
El otro día me preguntaron porque confiaba en uno de mis mejores amigos, la verdad es que cuando me lo preguntaron me quede un poco parado, no porque no supiera que contestar, sino porque estaba pensando en lo determínate que puede ser contestar esta pregunta. Tanto para el que hace la pregunta como para el que la contesta.
En ese justo momento me vinieron a mi mente infinidad de personas, marcas, empresarios incluso políticos que tienen éxito y sin dudarlo son personas que han sabido tener una ilusionante, prometedora pero sobretodo sensata respuesta a completar la frase de la gente confía en mí porque…(completa los puntos suspensivos)
Hay muchas veces que cuando tengo que presentar un proyecto o tengo que hacer algo importante siempre me pongo en la misma situación, y me pregunto si el resto de la gente pudiera leerme la mente y saber lo que pienso de mí en este mismo momento ¿Tendrían los suficientes motivos para creer en mí y elegirme respecto a otros?
Yo tengo clarísimo cuales son las mis razones para confiar en mis amigos pero más que nada porque he tenido la suerte de estar con ellos en momentos muy importantes y ¿sabes lo que me he dado cuenta que es su rasgo en común que los define? La sensatez.
Son ese tipo de personas que tienen un don para saber distinguir todo lo que nos rodea, el bien, el mal, la razón y la ignorancia. Además de hacer muy fácil lo difícil.
¿Sabes por qué confío en todos mis amigos? Porque al fin y al cabo todo se reduce al menos común de todos los sentidos… el sentido común.
Caye
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Groenlandia- LOS ZOMBIES
Todas las secuencias, han llegado a su conclusión,
el tiempo no puede esperar.
Atravesaré el mundo y volando llegare hasta el espacio
exterior, or..
Y yo te buscaré en Groenlandia, en Perú en el Tibet en
Japón, en la isla de Pascua..
Y yo te buscaré en las selvas de borneo en los cráteres
de Marte en los anillos de Saturno..
Cruzando amplios mares, escalando altas montañas,
descendiendo a los glaciares, es..
Atraves de desiertos, las junglas y los bosques quizás te
encuentre alguna vez, ez..
Y yo te, buscaré en Groenlandia, en Perú en el Tibet en
Japón, en la isla de Pascua..
Y yo te buscaré en las selvas de borneo en los cráteres
de Marte en los anillos de Saturno.
Atravesaré el mundo y volando llegare hasta el espacio
exterior, ooooorrrrrr….
Y yo te buscaré en Groenlandia, en Perú en el Tibet en
Japón, en la isla de Pascua..
Y yo te buscaré en las selvas de borneo en los cráteres
de Marte en los anillos de Saturno.
Y un silencio que hiela la sangre…
Palmas. Ramas de olivo. Cornetas, trompetas y estandartes saludan a la Borriquilla.
Huele a incienso. Olor a cera quemada que se derrite muy lentamente. Al compás atronador de los tambores.
La Saeta. Sentío cantar que toma las calles como llanto desgarrado que libera el alma, suplicando un perdón que eriza y conmueve a quien lo escucha.
Mantos de flores acompañan los Tronos que una multitud de costaleros cargan sobre sus hombros, con la piel marcada por el peso de la imaginería. Y a su paso, siguiendo la huella del sudor, gente que guarda el anonimato tras un largo y estrecho antifaz color púrpura, a modo de penitencia. Los nazarenos. Los “moraos” de toda la vida.
Caramelos con esencia de anís. Azúcar quemado sobre trozos de pan mojados en leche. Sopas de ajo en la madrugá. Los buñuelos de bacalao. Y el Potaje de Vigilia.
Cirio encendido que alumbra las caras de unas mujeres, con el gesto dolido, vestidas de luto y cubiertas con mantilla de fino encaje.
Un silencio que hiela la sangre escoltado por el ruido de cadenas. Un silencio roto por la respiración de los fieles que las cargan.
Capirotes, túnicas, sudarios, rosarios, procesiones…Palabras que encierran una mezcla de cultura, religión, arraigo y rito. Tradición y espectáculo.
Aromas y sonidos. Color. Sabor. Olores y Texturas: Costumbres que se mezclan al ritmo de una Semana de Pasión. La Semana Santa.
Algo único en el mundo. Seas creyente…o no.
Coco
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¿Te imaginas?
¿Te imaginas?
Te imaginas que te despiertas por la mañana con una sonrisa y de buen humor.
Te imaginas que deja de llover.
Te imaginas que hoy no lees ninguna mala noticia.
Te imaginas que recibes una carta manuscrita en el buzón.
Te imaginas un día de fiesta con tus amig@s.
Te imaginas que te encuentras por la calle con esa persona por la que suspiras.
Te imaginas que suena esa canción que te trae tan buenos recuerdos.
Te imaginas tu playa favorita sin gente alrededor.
Te imaginas ese libro en el que te sientes protagonista.
Te imaginas el calor del sol en la cara.
Te imaginas el sabor de un helado de chocolate.
Te imaginas un abrazo de más de 6 segundos.
Te imaginas un beso largo.
¿Te lo imaginas? Pues ahora cierra los ojos y recuérdalo, porque estoy segura de que todo esto, ya lo has vivido.
Reyes
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Y el premio a «El Viajero Perfecto» es para…
Buongiorno!!!!!!!!
Me llamo Santi pero, por no sé que razón, mi madre me llama “Comandante”. Algún día me lo explicará…espero.
Desde hace casi un año ella escribe en este blog todas las semanas pero hoy, mientras anda poniendo lavadoras como una loca después de cinco días fuera de casa, he decidido echarle una manita para contaros cómo ha sido mi viaje…a la Toscana.
Sólo tengo 7 años y he viajado varias veces en familia, pero este era un viaje muy especial. Mi padre acaba de cumplir 50 años (¡todo un chaval!) y había que celebrarlo de una manera, digamos, diferente. Fue toda una conspiración. Mi madre y mis hermanas planearon esta escapada sin que él se diera cuenta de nada y yo les dejé hacer. Lo importante era viajar los cinco juntos… ¿el destino? ¡Eso es lo de menos!
La Toscana, según les oía cuchichear cuando papá no estaba, fue la elegida por no sé qué películas han visto y porque mis padres estuvieron allí justo unos meses antes de que yo naciera. Entre risas decían que tenía que conocer mis orígenes. En fin, cosas de mujeres.
Un día, llegó el día. De pronto vi en el pasillo ¡cinco maletas! Hasta nuestra llegada al aeropuerto tengo que reconocer que estaba un poco enfadado. Me perdía un cumple doble y un partido de liga superimportante, pero desapareció en el momento en que dos policías gigantes me cachearon al pasar por un marco sin puerta. ¡Como en las películas! Y pensé al sentir todas las miradas fijas en mi: “¡Esto promete!”. Yo, por supuesto, me dejé llevar. Nada como meterte en el ambiente… ¡Eso no le pasa a cualquiera!
Os diré que ha sido un viaje lleno de piedras, museos, buena comida y buen tiempo. Callejear sin rumbo (una de las especialidades de mi madre) y pasar horas en una pinacoteca (uno de los vicios de mi padre)… ¡todo un descubrimiento! Mamá me prestó una cámara de fotos y me pidió que retratase lo que más me llamara la atención. ¡Y vaya si lo hice! Aunque no fue tarea fácil algo he debido hacer bien porque, por unanimidad, me han dado el premio al “Viajero Perfecto”.
La última noche, ante un tremendo plato de pasta casera «al pomodoro», los mayores empezaron a hablar de lo mejor y lo peor del viaje. Yo les miraba sin decir palabra. Me gusta escucharles. De pronto, mamá dijo: Lo mejor del viaje ha sido nuestro pequeño Comandante. “¿Ese soy yo?” pensé con la boca llena de espaguetis.
Y sí. Ese era yo. Mamá dice que ha aprendido mucho a mi lado en estos días. Que dejarse llevar es algo que no todo el mundo sabe y yo, por lo visto, le he enseñado cómo hacerlo. Mi paciencia, la forma de mirar las cosas por primera vez o no sentirme extraño por no hablar el mismo idioma han sido de las mejores lecciones sobre la naturaleza humana que jamás ha recibido.Papá reconoció que, después de este viaje, ha descubierto que otra forma de viajar es posible. Sin estar pendiente de horarios de museos, observando a la gente en una plaza o disfrutando del bullicio de un mercado…el valor de las pequeñas cosas. Todo eso ¡se lo he enseñado YO!
La verdad es que, a veces, no entiendo a la gente mayor. Yo solo metí en la maleta toda la emoción del mundo y mucha, muuuuuuuuuuucha curiosidad. Ir descubriendo cosas cada día y hacer eso de “donde fueres haz lo que vieres” han sido mis compañeros de viaje. Eso y mi familia ¡la mejor compañía del mundo!
Queridos mayores: Pasarlo bien es fácil. Solo se trata de abrir bien los ojos y disfrutar de la aventura…de la vida.
Alguien viene. Os dejo pero…volveré.
Firmado: Santi, “El Comandante”.
Autora de la foto: Coco
Lugar y fecha: Florencia. Marzo 2015.
Losing My Religion- R.E.M.
Losing My Religion- R.E.M.
Oh, life, is bigger
It’s bigger than you and you are not me
The lengths that I will go to
The distance in your eyes
Oh no, I’ve said too much
I set it up
That’s me in the corner
That’s me in the spotlight
Losing my religion
Trying to keep up with you
And I don’t know if I can do it
Oh no, I’ve said too much
I haven’t said enough
I thought that I heard you laughing
I thought that I heard you sing
I think I thought I saw you try
Every whisper
Of every waking hour
I’m choosing my confessions
Trying to keep an eye on you
Like a hurt lost and blinded fool
Oh, no, I’ve said too much
I set it up
Consider this
Consider this
The hint of the century
Consider this
The slip, that brought me to my knees failed
What if all these fantasies
Come, flailing around
Now I’ve said too much
I thought that I heard you laughing
I thought that I heard you sing
I think I thought I saw you try
But that was just a dream
But that was just a dream
That’s me in the corner
That’s me in the spotlight
Losing my religion
Trying to keep up with you
And I don’t know if I can do it
Oh no, I’ve said too much
I haven’t said enough
I thought that I heard you laughing
I thought that I heard you sing
I think I thought I saw you try
But that was just a dream
You try, cry, why, try
But that was just a dream
Just a dream, just a dream… dream
Epatar
Si has oído bien, epatar.
Es una de esas palabras que cuando te cruzas con ellas necesitas, por lo menos en mi caso del diccionario para saber que significa.
Se define como pretender asombrar o producir asombro o admiración.
¿Sabes qué me asombra a mí y me produce admiración?
Las personas a las que ves llegar, esas que tienen su sello personal y se muestran tal cual con todo el mundo y no entienden eso del diferente comportamiento según el grupo de gente con el que están.
Esos y esas que del decir, hacer y ser hacen una misma cosa.
Personas que saben que solo con el esfuerzo continuado en el tiempo siempre vienen los resultados.
Los que no se conforman y luchan por ser mejores respetando e involucrando a los que tienen alrededor.
Los que se comprometen y luchan por proyectos en los que creen y les importa poquísimo la situación actual, y todos los corta rollos que siempre tiene en la boca el “pues yo no te veo”.
Los que saben, ser y estar en el momento oportuno con la gente adecuada.
Los que son generosos y con su generosidad impulsan e ilusionan a los que les rodean para que alcancen sus objetivos.
Los que tienen la paciencia suficiente, el temple, para no estallar en momentos que nos sacan de nuestras casillas.
Como decía Mario Benedetti, admiro a la gente que te hace sentir cosas sin ponerte un dedo encima.
Los que lideran sin manipular.
A los amigos que me hacen evadirme de esos momentos que solo querría desaparecer.
Admiro a los que admiran y no envidian.
Molaras mucho muchísimo y sé que eres lo más de lo más, pero si el mundo fuera ciego ¿a cuanta gente impresionarías?
Caye
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Los detalles.
Estaba escuchando como hablaban unos amigos de la importancia de los detalles y la verdad es que hubo para todos y todas, desde el que decía que para él un detalle es regalar unas flores, hasta el que decía que porque siempre los hombres tenemos que ser detallistas y que él no ha conocido ninguna mujer a la que el ser detallista le fuese reconocido como una virtud. Fue una tarde interesante y divertida, pero quiero decirte para mí que es ser una persona detallista…
Es ese tipo de gente que con pequeñas cosas te hace sentir grande.
Son esos que sin apenas tener contacto con ellos se acuerdan perfectamente de tu nombre y te hacen sentir importante.
Son esos que sin ser un día especial siempre tienen para ti algo que hace que marque la diferencia, por muy tonto que parezca.
Son esos sitios donde vas y recuerdan perfectamente que es lo que vas a tomar, un solo corto y media con tomate y queso o un Martin Miller con Fever-tree dependiendo de la situación y la compañía en mi caso.
Son esos amigos que saben cuál es tu grupo preferido en el momento que suenan y salen corriendo para pegar botes contigo.
Son esos que a partir de hechos sin importancia, marcan siempre las diferencias en sus acciones, convirtiéndolas en algo que te hacen sentir especial.
Son esos que se proponen ser detallistas y hacen de esto su marca personal.
Son esos que aprenden a saber cuándo es el momento apropiado para cada detalle. Y dedican tiempo en la preparación y ejecución del detalle.
Son esos que con una pequeña acción son capaces de sacarte de tu monotonía.
Siempre estamos pendientes de lo que necesitamos cada uno de nosotros a nivel individual y pocas veces estamos pendientes de lo que necesitan los que tenemos a nuestro alrededor, esto lo entienden a la perfección y es el punto de partida de todo buen detallista.
El ritmo que llevamos hace que pasemos por la vida en vez de disfrutarla y no valoramos lo que nos hace sentir especiales y distintos, son los pequeños detalles los que nos hacen sentir así, al menos para quien encuentra la importancia de los detalles.
Los detalles importan aunque pasen desapercibidos.
Son esos pequeños detalles los que causan grandes emociones.
Son esos detalles los que hacen que te conviertas en esa persona tan especial.
Si vas a intentar ser detallista no lo hagas que seguro que la cagas, a si que no lo intentes, ¡SE DETALLISTA!
Caye
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Mil calles llevan hacia ti- LA GUARDIA
Mil calles llevan hacia ti
y no sé cuál he de seguir
no tengo tiempo que perder
y ya se va el último tren
quizás mostrándote una flor,
o hacer que pierdas el timón,
poner tu nombre en la pared
o amarte en cada atardecer
puedo perderme en el alcohol
y dibujar un corazón,
fingir que existe alguien más
que ahora ocupa tu lugar
si quieres hoy puedes venir,
hay una fiesta para ti
a tu ventana treparé
si no la cierras esta vez
ese perfume de mujer
me llevará hasta donde estés,
en una oscura habitación
o a la guarida del león
puedo perderme en el alcohol
y dibujar un corazón,
fingir que existe alguien más
que ahora ocupa tu lugar
mil calles llevan hacia ti
y sé que tengo que elegir
mil calles llevan hacia ti
di qué camino he de seguir
puedo perderme en el alcohol
y dibujar un corazón,
fingir que existe alguien más
que ahora ocupa tu lugar
mil calles llevan hacia ti
y sé que tengo que elegir
mil calles llevan hacia ti
di qué camino he de seguir
Less is more
Si hay un arte que jamás me concedió varita mágica alguna fue el arte de hacer maletas. ¿De verdad existe la maleta perfecta? ¿Esa en la que no sobra ni falta nada, que pesa exactamente lo que dicen los manuales y que, además, le caben toda esa serie de souvenirs extraños y que no sirven para nada?
Conozco gente que empieza, como mínimo, una semana antes a prepararla. ¡Tranquilos! ¡Yo no formo parte de esa secta! Yo soy más bien de ese otro grupo que la cierra cinco minutos antes de salir de viaje y ni el tiempo, ni la experiencia, ni formar parte de una familia numerosa, me ha hecho perfeccionar la técnica.
El hacer la maleta para mí es todo un ritual que me recuerda a mi época de enganche con el tetrix: en el fondo capas y capas de calcetines, medias, ligueros, bragas y sujetadores acompañados de calzoncillos de diferente formato… ¿ligueros? ¡También! ¡Nunca se sabe lo que el destino nos depara!
A continuación vienen nuestros amigos los cinturones, “estirados, que no enrollados”, como me dijo una vez un trotamundos que de esto sabía un rato. Y encima ¡el resto!: camisascamisetaspantalonesjerseysbañadoresfaldasrebecaspañuelospijamaszapatos… ¡Aquí viene el lío! ¡Y lío de verdad! Porque llegados a este punto, cuando has mirado de reojo la maleta no sé cuántos cientos de veces como si contigo no fuera la cosa esperando que se hiciera sola, te ves la noche de antes frente a ella y sin saber cómo narices aplicar eso que me dijo la última au pair que aterrizó en casa: “Dear Coco, no hace falta llevarse el armario entero, less is more”… ¡será para ti bonita, que nosotros somos cinco! ¡Y eso que no tenemos mascota!
Toma aire y respira. Profundamente. No pasa nada. “Tú puedes” me repito una y otra vez al ritmo que me ha enseñado la profesora de pilates para cuando me invada el stress. JA JA JA (modo sarcasmo ON): Mucha respiración y mucha relajación pero cuando repasas la lista con todas las cosas que nos vamos a llevar… ¡Sorpresa! ¡Aún falta el famoso neceser de viaje! Un neceser enooooooooooooooorme lleno de potingues de todas clases y para todas las edades, medicamentos, cepillos, peines, espuma y cuchillas de afeitar, el secador y ¡la plancha del pelo de mis niñas! ¡Pabernosmatao!
“Sé positiva. Ya queda menos” me digo esta vez hasta que, de repente, una voz con un tonito un tanto socarrón te suelta una gracia que de gracia a estas alturas del equipaje tiene más bien poco: “¿Ahhhhh, pero aún hay que meter más cosas?” Pues claaaaaaaaaaaaaaaaaaaaroooo!!! Es el momento de cables, cargadores de teléfonos, cámara, tablet, documentación, guías de viaje, libros… En ese preciso instante mi cerebro reacciona, a pesar de aplicarme el modo zen y todos los tipos de respiración de los que soy capaz de acordarme, dando paso a un enorme grito de desesperación, como cuando te pisan con un afilado tacón de aguja de quince centímetros, y juro que nunca jamás volverá a pasar…sabiendo que es una tremenda mentira. Sí. Lo sé.
¿Que a qué viene todo esto?
Mañana, si no perdemos el avión (otra especialidad de mi familia), partimos rumbo…a la Toscana.
Coco
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Las edades del hombre… y las de la mujer
Las edades del hombre y las de la mujer, según las veo yo, no tienen nada que ver.
Los hombres se hacen mayores y ganan en seguridad, las canas les quedan estupendamente, y lucen sus frentes despejadas con dignidad.
Las mujeres nos hacemos mayores y nos volvemos locas con los tintes, nos ponemos a dieta todos los lunes y mentimos acerca de nuestra edad.
Son muchas las veces que envidiamos la suerte de aquellos que nacieron varones y no tienen que sufrir «las ventajas de ser mujer».
Es a nosotras a las que «se nos pasa el arroz», o al menos eso nos dicen los de la generación de nuestros padres (y algún que otro impertinente). A nosotras nos ponen la etiqueta de «solteronas» cuando ellos son «solteros de oro». A nosotras nos pesan los años y hacemos lo que no está escrito por aparentar tener menos edad. Somos nosotras las que tenemos problemas para encontrar trabajo entre los ventimuchos y los cuarenta y pocos por si se nos ocurriera ejercer nuestro derecho a ser madres.
No se nos debe pasar por la cabeza que nuestra pareja sea mas joven que nosotras, porque nos arriesgamos a que nos apunten con el dedo por la calle y se diga abiertamente que él solo puede haber visto en nosotras una interesante cartera llena de billetes.
Ante todo esto, yo tengo algo que decir.
Estoy más cerca de los cuarenta que de los treinta y tengo amigos y amigas desde los ventipocos hasta los cincuenta y tantos. En las personas que me rodean, la edad no está en el DNI sino en la actitud. Conozco mujeres seguras de si mismas que reciben un numero de teléfono apuntado en una servilleta cuando estamos de vinos en un bar y mujeres que aún creen que algún día encontrarán a su príncipe azul. Conozco hombres que buscan una mujer para que los cuide y otros que eligen no tener pareja para no tener que renunciar a su libertad.
Jóvenes o mayores, hombres y mujeres siguen un «ciclo de vida» establecido socialmente ante el que yo me he declarado en rebeldía. Leí una vez que uno se hace mayor cuando deja de disfrutar de la vida y es algo que yo no estoy dispuesta a hacer nunca.
Y tú, ¿quieres hacerte mayor?
Reyes
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El reloj
Te voy a pedir una cosa, cierra los ojos y cuando pienses que ha pasado un minuto los abres y me avisas. Yo estaré controlando el tiempo con un reloj.
Las personas más jóvenes suelen dar respuestas muy pero que muy precisas con una desviación de más menos 5 segundos. Los mayores suelen alargar la parada del cronometro hasta los 90 segundos.
Cuando tienes conversaciones triviales sobre el tiempo, te pueden ocurrir cosas como estas, te cruzas con alguien que sabe de conducciones nerviosas y te suelta que conforme te vas haciendo mayor, la velocidad de las conducciones nerviosas disminuye. Es por esto que el tiempo pasa tan rápido cuando nos hacemos mayores.
Yo soy de los que piensan que el paso del tiempo, más que de la edad que tengas, depende de cómo te lo estas pasando en ese momento, de tu estado de ánimo y también de las personas con que las estás en ese instante, incluso de lo que estas haciendo, si es algo entretenido o rutinario…
¿Cuántas veces nos ha pasado que hemos repetido la fiesta esa en la que nos lo pasamos tan bien y esa segunda vez no fue tan emocionante y divertida como la primera?
Yo no te voy a decir cómo te lo tienes que pasar con todo lo que haces a lo largo del día, pero sí que te diré que yo abrí los ojos a los 61 segundos.
Caye
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Miss Caffeina – Superhéroe
Tu despotismo matutino me conmueve
hasta ese gesto raro que haces al reír.
No me convences pero vuelves a intentarlo.
Un superheroe que se ha quedado a dormir.
El fin de fiesta con fuegos artificiales.
La misma ropa que llevabas al salir.
El sol que jode, insistente en la ventana.
No lo repitas, no lo vuelvas a decir.
Detente,valiente, no vayas a meter la pata.
Ahora, señora, su chico tiene la mirada triste.
¿Que hiciste?
No me dispares por la espalda si no miro,
por más que intente persuadirte por tu bien.
Si mezclo «blanco» y «de color» sin mucha prisa
es tu sonrisa, lo sé muy bien.
Quien quiso ver la perfección, sufrió.
Quien quiso ser el ganador, murió.
Detente,valiente, no vayas a meter la pata.
Ahora, señora, su chico tiene la mirada triste.
¿Que hiciste?
Entiende valiente, no debes acercarte nunca al borde.
Que conste, soy un animal que siempre muerde,recuerde.
Detente, valiente, no vayas a meter la pata.
Ahora, señora, su chico tiene la mirada triste.
¿Que hiciste?
Entiende valiente, no debes acercarte nunca al borde.
Que conste, soy un animal que siempre muerde,recuerde.
¿Los ingredientes?
No hay receta. ¿O sí?
¿Cuál es la receta?
No supo qué contestar cuando alguien, de pronto, le hizo la pregunta. Le pilló fuera de juego. Absolutamente. Jamás se había parado a pensar que existiera una receta. Ni cuales eran los ingredientes.
¿Dónde está el truco? Déjame pensar…
Ella tan de letras y yo tan de ciencias. Ella tan loca. Yo tan metódico. Ella, sin prometer. Yo, sin esperar. Yo muy pirata. Y ella…mi princesa. ¡Tan diferentes!
Veo. Y siento.
Veo besos, carcajadas y palabras de aliento que despiertan mi alma todos los días. Gestos que me recuerdan el día que el mundo se paró… a sus pies. A pesar del tiempo y los contratiempos.
Siento cómo se acelera mi corazón. A pesar de todo. A pesar de las broncas y los momentos difíciles, todavía hay ganas de comerle a besos. Unos días más que otros. Cierto.
Veo abrazos, sonrisas y miradas cómplices que aún me dicen “No estás solo”. Que “si tú caes, yo te cojo”. Su mano y mi mano, unidas. Pase lo que pase. Contra todo y para todo. Aprendiendo juntos.
Siento que daría mi vida por ella. Por tenerle cerca. Por sus “Te quiero”. Por sus “¡Buenos días!”. ¿Por sus reproches? También. Por seguir viendo a través de sus ojos y descubrir…lo inesperado.
Veo su locura. Su fuerza. Esa forma que tiene de caminar y ¡que me vuelve loco! Cómo cierra los ojos cuando le beso… la pasión. Momentos mágicos.
Siento dolor cuando nos odiamos. Y oírle respirar a mi lado me da seguridad. Su olvido es mi recuerdo. Su ausencia, escalofríos.Su dolor, impotencia. Su voz, paz. Su risa, placer.
Cuidarle…mi rutina.
Lo nuestro es un amor normal y corriente. ¿O no?
¿Los ingredientes? Ella. Yo… y cosas que hacen que la vida valga la pena.
Coco
Fuente de la fotografía: Pinterest
