¿Y a mi qué?

febrero 19, 2018 | 0 Comments | Reyes

¿Y a mi qué? Eso te preguntarás si empiezas a leerme y yo me pongo a quejarme de mi vida. Y no es porque me tengas manía, es solo que no estás aquí para leer problemas de otros o cosas que contigo no van.

Lo mismo pasa en el trabajo, en el bar con los amigos o en las redes sociales. No te quejes. Si algo no te gusta, haz lo que puedas para cambiarlo, o pide ayuda, pero no te quejes porque si. A nadie le apetece escuchar tus penas.

Ten cuidado cuando eliges tu lugar para quejarte, intenta que sea en el lugar en que puedes obtener un resultado. Si algo no te gusta, dilo, que se sepa, pero que no se quede en una queja vacía, para eso te vas al muro de las lamentaciones y lloras un rato tu desdicha a ver si así consigues algo.

Piensa a quién te estás dirigiendo con tu queja. ¿Esa persona puede hacer algo para que la situación mejore o solo es tu objetivo para el desahogo? No pienses que los demás están para escucharte, porque no es así. Las quejas cansan, sobretodo cuando siempre son las mismas y no has movido un dedo para que la situación no se repita.

Ojo, que no te digo que te conformes, ¿eh? Solo que te pongas en el lugar del otro por un momento y si crees que te pueden contestar “¿Y a mi qué?” hagas lo posible por cambiar el discurso y convertirlo en el principio de la solución.

En resumen, no te quejes y ¡mueve el culo!

Reyes

Fuente de la imagen: pinterest

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