Vacía

agosto 31, 2015 | 0 Comments | Sin Categoria

Vacía, así esta hoy la playa. Esa que ayer era más blanca que azul por la espuma de las olas, que parecía decirnos que ya era hora de volver a casa. Está vacía después de haber sido núcleo de reunión de familias, amigos, parejas y algún que otro solitario despistado que pretendía disfrutar de un rato de paz y se ha tenido que conformar con una buena dosis de mar, sol y ruido ( y no hablo del sonido de las olas).

Vacía estaba la ciudad hasta hoy, sin el trasiego de gente por las calles, yendo y viniendo de un lado a otro. Sólo había calor y «servicios mínimos», hasta esta mañana en la que han empezado a aparecer cuerpos marrones vestidos con ropa de trabajo, con los ojos pegados por el sueño, dirigiéndose al reencuentro con sus compañeros y que ahora mismo están poniendo en común qué tal les ha ido en la playa, en la sierra, en el pueblo o en ese viaje fantástico que han hecho visitando un exótico lugar.

Vacía estaba mi mesa de trabajo hasta que esta mañana ha empezado a llenarse de papeles. Nuevos proyectos que empiezan con el curso escolar y otros que tienen fecha de caducidad a final de año. Ideas, ilusiones, notas y recordatorios la llenan para que la motivación no se escape y la vuelta se haga más llevadera.

Vacía, así he conseguido dejar mi mente en estos días de descanso, de olvidar las preocupaciones y disfrutar únicamente del sol y del mar. Vacía de pensamientos negativos, de personas tóxicas, de secuestradores de emociones y de rutina.

Vacía, si, pero no del todo, porque tú no has salido de ella en ningún momento.

¡Bienvenid@ de vuelta, Bacalao!

Reyes

Imagen:  Sky Queen de Matt Wisniewski. Pinterest

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