¡¿Qué tienen esos tíos?!

Junio 14, 2017 | 0 Comments | Coco

A ella le gustan los malos malotes. Pero…¡¿qué tienen esos tíos?!
Dice que son seres humanos incompletos absolutamente irresistibles. Perfectamente imperfectos. Vividores sin remordimiento alguno. Provocadores. De esos que llegan siempre tarde a la cita y te piden disculpas con una sonrisa que deshiela el Ártico. Que se saltan los semáforos en ámbar acelerando todo lo que el coche da. Que hacen de las gafas de sol su cómplice nocturno. Y que fingen escucharte cuando, en realidad, te están merendando con la mirada.
Dice que son más sexys porque el resto del mundo no les comprende. Viven en un mundo diferente con reglas diferentes. Que sólo hacen lo que el corazón les pide. Pero que, en realidad, su frialdad es de cartón piedra. Es difícil no quererles, confiesa.
Su malote es un tipo duro pero pelea limpio. Sabe que no le esconde nada. Juega con las cartas boca arriba. Avisa antes de empezar la partida. Así ella sabe, desde el primer momento, cuándo va de farol. Sigue su propio código moral porque, rumorean, una vez se mostró débil y perdió. Por eso ella sabe que jamás le haría daño.
El malote se inventa una historia cada vez que tiene la oportunidad. Nunca repite guión. Y no. No está loco. Es un tipo ingenioso y un poco excéntrico. No hace mucho caso del sentido común. Ni falta. Siempre estará en el lado salvaje de la vida. Tiene su aquél.
Malote le cuida susurrándole al oído lo que ella quiere oír. Sus palabras son sus armas más poderosas. Muy poético, dispara mejor que muchos. Es su mejor papel. El sexo y la poesía siempre fueron buenos compañeros de viaje. Ahí está el secreto. Le conquistó su libertinaje. Su rebeldía. Fue su independencia y el hechizo de sus palabras lo que hizo que cayera rendida a sus pies. El encanto de un malote encierra este tipo de cosas.
Las malas lenguas le dicen que este clase de hombres no tienen alma, pero ella sabe que no es así. Le rescató de la soledad. A su lado los domingos han dejado de ser grises y aburridos. Le ha enseñado a ver la belleza de las cosas más extrañas.
No sabe bien hacía donde va ni cuanto durará todo esto. Nunca se ha planteado ser pareja. Y está segura que él tampoco. Sí sabe que su tiempo es limitado y no quiere malgastarlo. Se mueven en terreno pantanoso pero merece la pena. Ha perdido el miedo a ser feliz queriendo…lo que no es perfecto.

Al fin y al cabo el resto de los hombres existen y…nada más.

 

Coco.

Fuente de la fotografía: Pinterest.

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