Hola…

septiembre 19, 2018 | 0 Comments | Amigos

Todos conocéis a Begoña Gozalbes. Autora del blog “Integridad política”, no es la primera vez que escribe en Te Conozco Bacalao.

Dice que tiene un máster que podría llegar a doctorado en gente falsa. Gente que ante pequeños complejos o falta de autoestima, van por la vida repitiendo patrón. Que los intuye. Y así nos cuenta cómo y por qué sigue firme en su convicción.

“Todo comienza con un hola…
La vida va de presentarse, saludar sonreír o pasar y esta nueva era tecnológica que vivimos nos da otras formas de entradas y salidas en la vida de la gente. Las redes sociales son reflejo de la realidad y educación que nos enseñaron a otras generaciones que no fuimos nativos digitales. En el fondo, los valores están presentes en todas las formas de relación, incluidas aquellas que están enfrentadas en una pantalla de ordenador, de móvil o iPad. Recuerdo la creencia de “no te fíes de quien no conoces”, “no hables con desconocidos”, “cuídate mucho de la información que ofreces”. ¿Te suenan? Y estas afirmaciones han sido mantenidas generación tras generación con el fin de cuidar a la especie.

¿Realmente no debemos fiarnos de la gente? Bueno dicho así, ni siquiera yo compro el no fiarme. Yo, creo en las personas. En quién no creo es en los farsantes. No hay nada más fácil que ante un nuevo hola… analizar en tres segundos quien lo emite. Un hola puede incluso ser la invitación de quiero ser tu amigo en Facebook… y precisamente ese Hola… dice mucho de nosotros.

La intuición es esa habilidad para conocer, comprender o percibir algo de manera clara e inmediata, sin la intervención de la razón y cuando veo algo que no encaja, se me enciende un farolillo que me indica, no todo es oro lo que reluce.

Hace unos dos o tres meses, no lo recuerdo bien, recibí un Hola en formato invitación en Facebook… mi vida no se para en las redes sociales, y la velocidad que le pongo, hace que la selección del tiempo que le dedico sea el justo para vivirla desde el divertimiento de compartir con mis amigos momentos personales u opiniones profesionales.

Cada red tiene su esencia, su lenguaje, sus reglas y cada una aporta emociones diferentes. Si quiero vivir a través de imágenes una vida inmaculada o todo happy no hay mejor lugar que refugiarse en Instagram. Así al menos me lo refleja a mí. Todo fluye y me encanta. Si quiero artículos, recomendaciones profesionales, contactos orientados a mi vida laboral o lanzar mi opinión y divulgar un artículo, sin dudarlo me voy a Linkedln. Si quiero alboroto, opiniones controvertidas y una jungla donde vale todo como un saco sin fondo, me voy a Twitter…. Lástima que se haya convertido en esto esta red. Y si quiero rollo, buscar pareja, o ir a la caza de un marido…me iría a Badoo, Meetic o Tinder por decir alguna, y que, si alguien logra encontrarme ahí, que sepa que me robaron mi identidad, porque no tengo perfiles en ninguna de ellas.

Entonces llega ese momento donde recibes un Hola en Facebook y algo no encaja…y lo dejas ahí. Y como es un tema recurrente en una conversación distendida con amigos, en algún lugar del mar menor… llegas y lo compartes. El resultado es, “chica que exigente eres”, “déjate llevar”, “la vida te puede sorprender”, “sal de ese modo on trabajo y vive”, “parece buen chico” etc, etc, etc. Y una que es humana, que sabe que la rigidez no lleva ninguna parte y que tal vez, la gente que te quiere te lo dice por tu bien… llegas y te dices a ti misma, venga, vamos a aceptar ese Hola… y le das al botón y dices, que sea lo que Dios quiera.
Siempre he pensado que las redes son para relacionarse, y aceptar una invitación, sin decir nada, es como que alguien te salude y tú no le respondas. Así que, tras aceptar, en menos de un segundo apareció en privado ese Hola… Y aquí comienza el baile tan surrealista que la intuición existe por y para algo.

Holaaaa (cuatro “a” son efusividad y algarabía… y esta es solo mi interpretación)

Hola XXXX (omitiremos su nombre) me he demorado en aceptar tu solicitud. Mis disculpas. Gracias por tomar la iniciativa. Un saludo.

Encantado de saber de ti (Aquí te dices, confía, es solamente un saludo, quiere ser agradable)

Que sepas que soy tu fan número uno (Perdonnnnn 😳 y esta la cara que se me queda en el primer minuto)

¿Fan? ¿Número uno? ¿Me conoces? ¿Has seguido mi trayectoria? ¿Tenemos algo en común? ¿Me has leído? Os aseguro que ninguna tiene respuesta. Lo dejas ahí, y sigues con tu vida.

Al día siguiente otro Hola que no recibe respuesta
Al día siguiente otro Hola que no recibe respuesta
Al día siguiente otro Hola y como te acuerdas de las palabras de tus amigos dices…. Hola

Holaaa

Hola XXXX

Me gustaría saber de ti

😳 en referencia a??? Discúlpame es que realmente me sorprende

A ti como persona. Sé que te va a parecer una locura, pero me has llamado poderosamente mi atención y eso no es fácil de conseguir

Dios ¿por qué no seremos auténticos? Y me refiero a mí ¿por qué no confiamos más en nosotros mismos?

Respeto totalmente el estilo de ligue de cualquier persona, sin embargo, no me puedo olvidar de mi intuición y como ella no está asentada en la razón, tengo una corazonada y sé que esto no va a ser un Hola cualquiera y que ese poderosamente dice mucho más de lo que vislumbra.

En menos de dos conversaciones una sabe que la insistencia “déjame invitarte a cenar” que no comer, o un café o “voy a ser lo mejor que te ha pasado en la vida” es una propuesta en toda regla. Mira que una puede ser educada, respetuosa, sin embargo, cuando tenemos interés lo decimos explícitamente. Cuando es si lo decimos y cuando es no, también. La insistencia permanente a lo largo del tiempo, en algunas cosas, o contextos no garantizan el éxito. Conmigo duró dos días. Con otras, me consta que fueron meses de insistencia. Mirad, una se mira al espejo todos los días. Sabe quién es. Os aseguro que me quiero, me acepto como soy. Quien me conoce sabe que no soy las misma físicamente. La vida me pone retos y yo los acepto. Pero que una persona que no me conoce de nada me diga “lo de tu belleza me lo explicarás poco a poco” a mí me entra la risa, y como tengo ese punto de controladora que va en mi personalidad, pregunto, describe mi belleza por favor…. Y la respuesta no puede ser más reveladora…

 

 

 

 

 

Os aseguro que hay mucho más por medio. Con palabras bien estructuradas y frases de película que o te entra la risa o si no sabes quién eres, te suben la autoestima. Y me consta que muchas han caído y otras no, con el mismo protagonista.

Lo bueno que tienen las redes es que son precisamente eso, red. Que puedes ir, preguntar y descubrir, a la vez que corroborar que las mismas palabras, los mismos hechos y la misma forma de entrada, sigue una pauta de incluso años.

He de confesar que la educación estuvo siempre presente, aunque el fondo no lo fuera. No quiero pensar en cuantas mujeres habrán aceptado, y cuya aceptación respeto, pero cuando un perfil de un hombre en Facebook tiene solo mujeres y pocos hombres como amigos y todas ellas, cumplen un patrón, la mayoría, sin exponer que tienen pareja, o son casadas y en este caso, todas superamos los cincuenta… y el solo llega a los 40 y pocos…algo no encaja. ¿No te crees?”

 

Begoña Gozalbes.

Fuente de la fotografía: Fotograma de la película “V for Vendetta”.

 

 

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