Conciliaque?

febrero 25, 2019 | 0 Comments | Reyes

Conciliaque?

Conciliación: Dícese de la utopia más grande de la vida de las personas.

Esa es mi definición, pero vamos a buscar la oficial a ver si nos aporta algo…

Buscamos en el DRAE y Voilà!

conciliar2

 Del lat. conciliāre. c. anunciar.

1. tr. Poner de acuerdo a dos o más personas o cosas.

2. tr. Hacer compatibles dos o más cosasConciliar la vida laboral y la vida familiar.

3. tr. Granjear un ánimo o un sentimiento determinadosU. m. c. prnl.

 

Ahora viene el segundo problema, ¿con cual de las acepciones nos quedamos?.

 

1.Poner de acuerdo a dos o más personas o cosas. Vale, esta es fácil, podemos poner de acuerdo a una pareja, pero ¿a un jefe con sus empleados? Eso ya no es tan fácil. El jefe/la jefa tendrá unas necesidades y un punto de vista que no va a coincidir con el de los empleados. Tan fácil como escuché una vez: «Cuando entráis por la puerta dejáis de ser madres y sois trabajadoras». Usted perdone, si, pero no. Sigo siendo madre si me llaman del colegio porque mi hijo está enfermo, o se ha caído, o vaya usted a saber. Pero es que también soy hija, y mis padres tienen una edad en la que los médicos son sus personas de confianza, y si a eso le añades que mi pareja hace kilómetros todos los días, pues olvídese usted de que mi teléfono móvil esté en el cajón. Puedo tenerlo sin sonido, eso si, no hace falta molestar a nadie con las notificaciones, pero si me llaman de un numero de teléfono que no conozco o es uno de los míos, tengo que contestar, por si acaso.

 

2. Hacer compatibles dos o más cosas. Conciliar la vida laboral y la vida familiar. Esta es fácil. Madre= reducción de jornada. ¡Que afortunada! Mismo trabajo en menos horas por menos sueldo. Bueno, no te quejes que está fenomenal, sales a tiempo de ir a por los niños al cole y los disfrutas lo que resta de día. A no ser, que a alguien se le ocurra poner una reunión fuera de tu horario reducido. O que se organice un acto formal pongamos a las 20h (o incluso más tarde). Si, vale, es mi decisión, puedo no ir, pero atente a las consecuencias. Una que pierdes visibilidad y otra que pasas a ser «trabajadora de segunda» porque aunque curras como la que más, no das la cara y así nadie va a saber el trabajo que has hecho. De lo de trabajar los fines de semana mejor ni hablamos.

 

3. Granjear un ánimo o un sentimiento determinados. En esas estoy. En conseguir que mi mente y mi corazón digan lo mismo. En no sentirme culpable si dejo a mi hijo con sus abuelos para acudir a un acto o a una reunión, ni sentir que le debo algo a mi trabajo si me voy antes porque mi hijo está enfermo y tengo que llevarlo al pediatra o quedarme con él para cuidarlo.

 

¿Conclusiones? solo una, que la llevo leyendo tiempo en redes sociales. «Queremos que las mujeres trabajen como si no tuvieran hijos y que cuiden a sus hijos como si no trabajaran»

 

Reyes

 

 

 

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