¡Que pase el siguiente!

Marzo 8, 2017 | 0 Comments | Coco

¡No le llames princesa! ¡Ni chati, ni cari, ni…! Te veo venir. Desde lejos. Sé reconocer a un fantasma cuando le veo respirar. Y, sin saber por qué, tengo la sensación de que eres un fantasmón. No entres por ahí porque no te va a gustar lo que vas a ver.

Es una chica corriente. Del montón. Friega, barre, bebe a morro y se le olvida depilarse (de vez en cuando)…Y en mitad de todo ese proceso se cabrea, grita ¡y suelta tacos! Esas cosas sin importancia que hacen especiales a los días.

En un repaso a sus debilidades te diré que tiene manías y costumbres raras. Es una rara. De esas raras que atrapan. No va de nada y lo es todo. Quizá porque no le hace falta demasiado para deslumbrar. Ojos que hablan por sí solos. Sin adornos. Al natural. Las cosas buenas no hace falta entenderlas. Pero tú no lo ves. No tienes ni idea.
Quiero que sepas una cosa, pringao: No lleva corona. Ni la necesita. Jamás renunciará a hacer su vida. Sabe lo que no quiere y le gusta lo que hace. Aunque no sea femenino. Toda su vida es un caos. No sabe vivir de otra forma.
Con ella se apuesta al doble o nada. Y, si llega el momento, toca tirarse al barro. ¿Te atreves? Traspasar su puerta significa “o todo o todo”. Puedes quedarte o no. Si te quedas, cierra la puerta. Te dejará una ventana abierta.

A ella le conquistas hablándole de aventuras. Hacerle reír es su terapia de choque. Porque es detrás de las risas donde realmente cada uno se muestra como es. Le pone sentirse deseada. Que le coman con la mirada y le abracen hasta quedarse sin respiración. Pasa del que le invita a la copa de rigor mientras dice cosas cursis. Eso lo hace cualquiera. Todo proceso creativo requiere de esfuerzo y tú eso no sabes lo que es. No sabes amar. Ni imaginar. No le cuentes cuentos y ¡deja la poesía a los poetas!

Para jugar hay que saber jugar. Es ley. Y todos lo sabemos. No hace falta tener dos dedos de frente.
Muchas veces rompemos algo que ni siquiera ha empezado. Os da miedo encontrar a una más lista, que os haga sombra, que sepa vivir sin necesidad de… Ese es el problema. No sé otra forma de explicarlo. Mejor ni lo intente. Y tampoco voy a darle más vueltas. Es posible que haya descubierto un poco tarde todo esto. ¡Qué curioso este mundo! Pero…es lo que hay. Y, aunque muchos se empeñen en lo contrario, aquello que no podemos explicar con palabras es lo que mejor nos define.

Voy a ser cruel: Nunca vuelvas a mentir así. Malos tiempos para la fe, querido charlatán. Tu espectáculo ha acabado. ¿Te aplaudo?

Que pase el siguiente, por favor.

 

Coco.

Fuente de la fotografía: Pinterest.

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