LLEGÓ SU HORA

Mayo 17, 2017 | 2 Comments | Coco

Hoy es el turno de Laura, la número dos en mi lista de hijos. Llegó su hora. Se gradúa y ¡deja el cole! ¿Próxima estación? La Universidad. Hace un año me dirigía desde aquí a Beatriz, hija número 1 en la lista de hijos, para desearle algo parecido a lo que hoy quiero decirle a su hermana. Quería dedicarle algo igual de especial ¡pero este par de enanas son como la noche y el día! Llevo días dándole vueltas al tema y, aunque el amor es el mismo, esta ecuación no es fácil.
Todos cambiamos. La vida pasa, los años pasan y la gente con el tiempo también. Me gustaría que siguiera jugando a las muñecas pero eso…también pasó. Juega a otras cosas, ríe de otra forma y empieza a vivir de otra manera. ¿En qué momento nos volvemos así? No sabría responder. A todos nos suena familiar esta pregunta pero pocos saben la fecha exacta.
Crecemos convencidos que somos la pera. Y cuando nos damos de morros con el mundo real comprobamos que la cosa no era lo que pensábamos. La juventud no es para siempre (de momento). En algún momento cae sobre ti el peso del sentido del deber. De luchar hasta el cansancio. Llegan la depre, sufrir, llorar, rabiar…Tranquila Laura. Levántate y vive. Esto sólo son pruebas. Puede que ahí empiece todo. La vida tiene un sentido del humor tan raro que nunca llegas a entenderlo del todo.
Lo mejor de esto (sí, hay buenas noticias) es que nunca sabes qué vendrá después. No es que te tengas que dar cuenta antes, es que las cosas sencillamente vienen así y no se pueden planear. Lo que hoy te parece divertido, mañana no lo será tanto. O al revés. Al menos eso es lo que deberá pasar. Sí. A cada edad…sus problemas.
Trabaja. Es lo único por hacer cuando realmente quieres algo. Después de todo, aquéllo que vale la pena nunca es sencillo. No esperes el momento. ¡Vete a por él! Elige tus batallas. Con cuidado. Con mucho cuidado. No tengas prisa por terminar ni aceptes por que sí. Y cuando sea que no…¡pues no! ¡La suerte déjala a otros! Y recuerda esto: No esperes NUNCA nada de nadie (te evitarás algún disgusto que otro).
Huye de ser perfecta. Sólo trae estrés, preocupaciones y dolor de cabeza. Habla contigo… y mucho. En caso de duda, no tienes que ser una cosa o la otra. Cree en ti sobre todas las cosas. Reflexiona. Da un portazo. O improvisa. Sin más planes. Lo que te dé la gana en esos momentos. Porque ese es el plan.
Que te saquen a bailar. Que te abracen y te mimen. Y déjate querer hasta el infinito y más allá. Sé feliz. Disfruta de una felicidad egoísta. Muy egoísta. Y comprobarás eso de que lo mejor de las historias es…vivirlas. Jamás te quedes con las ganas. Aún hay mucho por conseguir ¡y vas a alucinar cuando llegue!
De momento con esto basta. No sé si habrás entendido cada párrafo, cada palabra, cada punto, cada coma pero de eso…hablaremos otro día.

 

Coco.

Fotografía robada por una madre orgullosa de su prole.
En uno de los lugares más mágicos que existen.
Donde los ha visto crecer.
(Playa de la Isla del Ciervo. La Manga del Mar Menor)

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2 Comments

  1. Posted by Maria on

    Sencillamente precioso.

    • Posted by Coco on

      ¡Muchísimas gracias Maria! ¡Se van demasiado deprisa!
      ¡Un beso enorme!


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