…la sangre altera

abril 22, 2015 | 0 Comments | Coco

Y de nuevo moqueo, estornudos, picor de ojos, agotamiento, fatiga… ¡Volvió la alergia!

Así son los síntomas que sufro todos los años por estas fechas. O dicho de otra manera: Tengo una “reacción de hipersensibilidad frente a cualquier sustancia que mi organismo perciba como nociva”. Parece que mi sistema inmunológico ha entrado en acción al detectar agentes extraños y en esta época…han aumentado los efectos.

Y es que eso de que la primavera la sangre altera es una verdad ¡como un templo! Aunque los hay que dicen que es importante conocer los síntomas de las alergias para estar alerta. Que estos elementos nocivos pueden aparecer en cualquier lugar y en cualquier estación del año. Según los expertos, son fáciles de reconocer y será verdad porque un no sé qué ya me había avisado de que algo no iba bien.

Miento: sí sé qué. La culpa de todo esto la tiene la estupidez humana que, a pesar de los años que llevo por aquí rondando, no deja de sorprenderme. Y parece, a la vista de mis males, que algunos se vuelven más estúpidos en primavera o, sinceramente, es su estado natural y yo tengo la mala suerte de cruzarme, ahora más que nunca, alguna que otra manada de oscuros seres infectos.

No sé si habréis notado que pulula por ahí, como el polen en el aire, una gente (por decirles algo cariñoso) que disfruta humillando a los demás con el único objetivo de hacer reír a su cuadrilla o provocar placer a sí mismo. Sí. Esos monos de feria que les pone el dolor ajeno y cuantos más palmeros haya a su alrededor, más en su papel están. Si es así, ojito ¡Esa gentuza provoca un intenso picor de ojos de lo más molesto!

Moqueo y estornudo cada vez que “huelo” a determinados personajillos que se dedican, día sí y día también, a manipular y a hacer culpables a los demás de todos sus errores. Claro, como ellos en realidad son una panda de frustrados inútiles, nada como atacar la autoestima de todo aquel que se atreva a hacerle sombra. ¡Mucho cuidado! Algunos son puros psicópatas que sólo buscan conseguir sus objetivos sin importar a quién destruyen por el camino.

Me agotan, hasta la fatiga, esos liantes insatisfechos de color gris que se dedican a criticar sin tregua porque su vida es muy, pero que muuuuuuuy, aburrida. ¿Su especialidad? Quitarle la piel a tiras a todo bicho viviente ¡Pedazo de vulgares envidiosos! Fáciles de identificar: son auténticos chupópteros de medio pelo que sólo saben envenenar porque no tienen idea qué es brillar por sí mismos.

Y cada vez que oigo a alguien conspirar ¡otro ataque de tos! Me refiero a esos chismosos resentidos por vete a saber qué. Mediocres que no sólo repiten los chismes sino que algunos intentan mejorarlos pero, por suerte, no siempre se salen con la suya. Reptan mejor que las serpientes porque no saben ir de frente por la vida. Ni idea tienen de eso que se llama «coger el toro por los cuernos»… ¡son auténticos cobardes!

Afortunadamente, siempre hay una buena noticia: El antídoto es fácil de administrar. Los especialistas aconsejan tantas dosis como sean necesarias para mantener a esa morralla lejos de nuestras vidas y, así, neutralizar sus efectos. Cerrar rendijas, puertas y ventanas. Hay que evitar que se cuelen por cualquier rincón. Fumigar si es necesario (hay elementos altamente peligrosos para la salud) y, sobre todo, respirar… “aire puro”.

 

Coco

Fuente de la fotografía: Pinterest

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