La llamaban Soledad

junio 8, 2015 | 0 Comments | Sin Categoria

La llamaban Soledad, y era y es una de mis mejores amigas.

Nos conocimos de pequeñas, yo no tengo herman@s, y desde el primer momento Soledad y yo nos hicimos muy buenas amigas. Es más, yo diría que Soledad y yo no hicimos compañeras inseparables.

Nos vemos a diario, aunque solo sea un rato. En el coche camino del trabajo, y a la vuelta, pasamos por lo menos una hora juntas. Le cuento lo que espero del día a primera hora de la mañana y después hacemos balance de como ha ido la jornada laboral.

Otras veces me espera en casa, y pasamos el rato viendo la tele, leyendo, o echando una siestecita. Me ayuda cuando tengo que estudiar e incluso me acompaña a los exámenes para darme suerte.

Soledad siempre está dispuesta a venir conmigo a cualquier sitio, a un paseo o a un curso de formación, al teatro o a hacer deporte. Ella sabe que la necesito y que no sabría vivir sin ella.

Está conmigo cuando tengo un mal día o cuando tengo algo que celebrar. No hace falta que la llame, ella aparece siempre en el momento adecuado.

Soledad es mi compañera ideal cuando voy a la playa. Sabe perfectamente que voy allí para relajarme, para estar con mis pensamientos, para escuchar el susurro del mar y sentir el calor del sol en mi piel. Por eso viene conmigo y permanece a mi lado, siempre en silencio. Me hace compañía, siento que está allí, pero no se hace notar. Es discreta y prudente como ella sola.

Si paso mucho tiempo sin ella, la busco desesperadamente. Se ha hecho imprescindible para mi y cada día que pasa la considero más importante en mi vida. No puedo entender cómo hay gente que no la aprecia.

Eso si, Soledad es genial cuando eliges estar con ella, pero no la dejes que se apodere de tu vida. Si la dejas que sea ella la que decida acerca de vuestros momentos junt@s, estás perdid@. Te alejará de los tuyos, pues es muy posesiva y querrá ir contigo a todas partes.  Como en cualquier otro tipo de relación, yo te aconsejo que pongas las bases desde el principio. Reparte el tiempo entre ella y los tuyos, y que sepa que en tu vida mandas tú.

Por cierto, Soledad y yo tenemos un cine pendiente, igual un día de estos vamos.

Reyes

Imagen: Soledad y yo en la playa un día de estos.

 

 

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