¡HAZLE LA COBRA!

noviembre 9, 2016 | 0 Comments | Coco

Una semana después, ahí seguimos…a vueltas con la cobra. Cobra sí, cobra no, cobra depende del plano…todo un debate nacional saber si Bisbal retiró la cabeza para evitar un beso de Chenoa.

Según los expertos, el movimiento que una cobra hace con su cabeza hacia atrás para rechazar el ataque cuando se ve amenazada por algún peligro es igual al que hacemos los humanos cuando alguien nos intenta dar un beso y nosotros no estamos por la labor. Pues bien. Ahora llaman así a un rechazo en toda regla. Y eso es lo que hemos hecho, o sufrido, tod@s alguna vez: repeler el ataque.

Hacer la cobra es todo un arte, o eso parece, vista la repercusión que este peculiar movimiento ha provocado en nuestro país. Y es que ese torcimiento de cuello para evitar el temido beso, sin dejarte las cervicales por el camino, me parece que es de los movimientos más difíciles en la vida de cualquier persona. ¡Ay la de lesiones que se podían haber evitado si en lugar de tanta cobra hubiésemos hecho otra cosa!

Hay otras formas de decir NO. No olvido que probablemente decir NO sea una de las situaciones más dramáticas del mundo. Pero insistir o presionar demasiado nos puede llevar del sueño a la pesadilla en un abrir y cerrar de ojos. En una fracción de segundo un NO…lo cambia todo. Existen numerosas tesis y tratados sobre este tema. Os lo aseguro.

Se merece un pedazo de cobra esa persona que se cuelan sin permiso en tu vida. Así. Como si nada. Es@s no piden permiso para entrar ¡y mucho menos para salir!

Hazle la cobra si te da largas. Si se rinde a lo fácil. Si hoy te cuida y mañana no. Si te hace perder el tiempo viviendo a medias. Si no te mira a los ojos cuando te habla. Si viene con mentiras la mañana después. ¡Mal empezamos! Regálale tu mejor cobra a quien no dé por ti el cien por cien. O a quien nunca estuvo cuando tú sí. A quien no te respeta. Cuando te haga decir cosas que jamás dirías. O si te hace hacer cosas que nunca hubieras hecho. Y si te hace esperar cosas que nunca has esperado… ni ganas, ¡márcate una gran cobra!

Hazle la cobra a  las malas caras, a la tristeza, al miedo, a un estómago sin mariposas, a las falsas relaciones, al estar por estar, al conformarse con lo que hay. A la mentira.

Ni se te ocurra hacerle la cobra si te quieres tal como eres. Ni cuando saca tu mejor cara. O cuando le piensas las 24 horas del día. Si está en tu vida, a tu lado y se ha quedado…¡ni cobra ni nada que se le parezca! Jamás le hagas la cobra si te quiere besar hasta el último lunar. Si disfruta de tu conversación. Incluso si entiende lo que no dices.

Te hará la cobra, y lo sabes, si no le dejas que respire. Si le irritas. O le humillas. No nos gusta sentirnos obligados. Hazle reír. Escucha. Deja que las cosas fluyan. El amor no se compra con dinero.

Y si te dice que le comen los celos porque te quiere y tiene miedo a perderte…No le hagas la cobra. Da un paso adelante y dile lo que ya sabes. Que no te gusta sentirte así. Que se acabó. Dile que le vaya bonito. Que no quieres tenerle lastima. Pero que estas hart@. Hart@ de esperar el momento perfecto. Hart@ del sí pero no…Sólo imagina que arriesgas y sale bien.

 Porque cuando esto pasa ¡no hay cobra que se resista!

Coco.

Fuente de la fotografía: Pinterest.

 

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